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Mundo
jueves 4 de mayo de 2017, 20:27

Sindicatos anuncian una toma de Brasilia para protestar contra las reformas de Temer

Río de Janeiro, 4 may (EFE).- Las centrales sindicales de Brasil, que organizaron una huelga nacional el viernes, anunciaron hoy una serie de actos, incluyendo una toma de Brasilia, para protestar contra las reformas impulsadas por el Gobierno del presidente Michel Temer, principalmente la que modifica el régimen de jubilaciones.

La serie de nuevas protestas fue anunciada tras una reunión que representantes de todas las centrales sindicales tuvieron este jueves en Sao Paulo para definir un calendario de actos contra las reformas.

Los sindicalistas acordaron que entre el 8 y el 12 de mayo organizarán actos en los 27 diferentes estados de Brasil para presionar a los parlamentarios en sus propias bases electorales y convencerlos a votar contra las reformas.

Y que entre el 15 y el 19 de mayo promoverán la llamada "Ocupa Brasilia", una toma de la capital brasileña por parte de los sindicalistas para presionar directamente al Gobierno y a los legisladores en el Congreso.

En esa semana las centrales sindicales realizarán una multitudinaria marcha en una fecha aún no definida junto con militantes de varios movimientos sociales y que concluirá frente a la sede del Congreso.

"La marcha a Brasilia en una semana de votaciones de las reformas es fundamental y por eso todos nuestros sindicatos participarán, así como ocurrió en la huelga general, cuando la mayoría de las categorías adhirieron", afirmó Joao Carlos Gonzalves, secretario general de la Fuerza Sindical, la segunda mayor central de Brasil y que hasta hace pocos días apoyaba al Gobierno de Temer.

En la reunión de este jueves los líderes sindicalistas hicieron un balance positivo de la huelga nacional del viernes pese a que no paró por completo al país pero si afectó servicios públicos como los transportes y la educación.

"Pusimos a todo Brasil a luchar en defensa de los derechos de la clase trabajadora. El movimiento sindical fue absolutamente victorioso y por eso exigimos la retirada de las reformas", afirmó el presidente de la Central Unitaria de los Trabajadores (CUT, mayor unión sindical de Brasil), Vagner Freitas.

"En el Senado el ambiente ahora es diferente. Creemos que la votación será más difícil. Por eso nuestra unión es importante, porque trajimos a la sociedad a nuestro lado", dijo por su parte el presidente de la Unión General de los Trabajadores (UGT), Ricarto Patah.

El principal blanco de las protestas es la reforma al régimen de jubilaciones y pensiones, aprobado ayer por 23 votos a favor y 14 en contra en una comisión de la Cámara de Diputados, y que establece como edad mínima para jubilarse en Brasil 62 años para las mujeres y 65 para los hombres.

La reforma aún tendrá que ser debatida en el pleno de la Cámara de Diputados, que tendrá que aprobarlo por mayoría de tres quintos (308 votos de los 513 diputados) antes de poder enviarlo a consideración del Senado.

Desde que sustituyó en la Presidencia a Dilma Rousseff, quien fue destituida en agosto pasado por irregularidades en el manejo de los presupuestos, Temer ha promovido una serie de duras reformas, sobre las que afirma que son la clave de la recuperación económica del país tras dos años de profunda recesión.

El año pasado el Congreso aprobó una enmienda constitucional que limita el aumento del gasto público anual a la inflación del ejercicio anterior y este año aprobó un proyecto de ley que legaliza la tercerización de trabajadores y permite a las empresas convertir a sus empleados en prestadores de servicios o personas jurídicas.

El pleno de la Cámara de Diputados aprobó la semana pasada la reforma al régimen laboral, aún pendiente de votación en el Senado y que formalizaría convenios colectivos aún cuando no se ajusten a la ley, y elimina la contribución obligatoria de los trabajadores a los sindicatos, que perderían así poder económico. EFE

cm/nrp