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Sucesos
domingo 7 de agosto de 2016, 01:00

Sin rastros de Abrahán Fehr, a un año de su secuestro por la banda del EPP

Por Fredy Aguilera

El miedo y la angustia son dos sentimientos que desde hace un año cubren las cuatro colonias menonitas esparcidas entre Santa Rosa del Aguaray y Tacuatí –Manitoba, Río Verde, Nuevo México y Nueva Durango–, con un manto de tristeza. En Manitoba los pobladores ya no están con ánimos de trabajar, dicen sus referentes; todo cambió desde el secuestro de uno de sus hijos, Abrahán Fehr, ocurrido el 8 de agosto del año 2015.

Mañana, este colono cumplirá 366 días de cautiverio en poder de la banda criminal autodenominada Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP); desde su secuestro, los familiares de Abrahán no supieron nada más de él, ni una prueba de vida, ni una comunicación.

Pese a mostrarse siempre con buen semblante, los miembros de la familia Fehr sufren la ausencia de Abrahán; a su padre –del mismo nombre–, se lo ve ya débil y suele enfermarse con frecuencia.

A Abrahán Fehr (padre) le preocupa y le afecta que prácticamente no reciba noticias de su hijo de parte de los investigadores. Lo único que dijo, en una conversación informal con ÚH, fue que desde el día del plagio hasta hoy no hubo ninguna comunicación de los captores. Sin embargo, pese a todo, don Abrahán y su hijo David no pierden la esperanza de que su ser querido vuelva sano y salvo.

Por su parte, Ágatha, la esposa de Abrahán, y sus hijos se aferran a Dios y le piden siempre por su liberación.

Pese al secuestro, la familia de Abrahán sigue con los trabajos en el campo. Su cuñado, Abrahán Wall, manifestó que siguen con la cosecha y la venta de leche. Mencionó que su hermana ya no ve la hora de que sea liberado su marido. La siente preocupada y triste, indicó.

TRABAJOS. La comunidad redujo el horario laboral desde el día del secuestro, ya no trabajan hasta tan tarde y fueron obligados a despedir empleados.

Isidro Hebert, un joven cosechador de maíz, manifestó su temor, más por su familia, ya que la comunidad está sufriendo un secuestro y no quieren otro caso más en la colonia.

Las cosechas siguen realizándose, pero no con los ánimos de años anteriores; ahora solo a Abrahán y Franz Wiebe –otro colono secuestrado el pasado 27 de julio– tienen en mente, apuntó el colono.

ESTAFADOS. Delincuentes comunes que se hicieron pasar por miembros del EPP lograron quedarse con 100.000 dólares pagados por la familia de Abrahán Fehr para la supuesta liberación del secuestrado. En diciembre pasado, dos personas fueron detenidas por este delito: Demetrio Santacruz y Emiliano Colmán, quienes fueron imputados por asociación criminal, extorsión agravada y coacción.

Luego la familia fue presa de otros aprovechadores de la desgracia ajena que le seguían quitando donaciones y dinero mediante la extorsión o la ilusión de darles información que los conduciría hasta Abrahán. De este grupo fueron detenidos, en junio pasado, Luciano Quintana, de Tacuatí, y una teniente de fragata, en julio, también por un caso de extorsión a una familia con un miembro secuestrado.