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Mundo
sábado 16 de julio de 2016, 23:50

Seúl y Washington verifican la seguridad del escudo antimisiles ante las protestas

Seúl, 17 jul (EFE).- Corea del Sur y Estados Unidos verificarán que el potente radar del nuevo escudo antimisiles THAAD no supone ningún riesgo para la salud, ante las protestas de los habitantes de la región surcoreana que acogerá estas instalaciones militares.

Un portavoz del Ministerio de Defensa de Seúl señaló hoy a la agencia local Yonhap que van a tomar "todas las medidas posibles" para garantizar la seguridad del sistema THAAD (siglas de Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud).

Seúl y Washington tienen previsto desplegar hacia finales de 2017 este nuevo dispositivo antimisiles en el condado de Seongju, ubicado en la provincia de Gyeongsang del Norte y situado en un área montañosa a unos 296 kilómetros al sur de Seúl.

Ambos países eligieron esta región del interior del Corea del Sur, donde las fuerzas aéreas estadounidenses ya cuentan con una batería antimisiles tierra-aire, tras tener en cuenta que su geografía es apropiada para el THAAD y que tiene una baja densidad de población.

Sin embargo, después de que el Ministerio surcoreano de Defensa anunciara la ubicación del THAAD se produjeron fuertes protestas por parte de los habitantes de este área rural surcoreana, que consideran que las instalaciones militares podrían suponer un riesgo para los cultivos agrícolas de la zona y para la salud humana.

En particular, los residentes de la región temen que las ondas electormagnéticas empleadas por el radar AN/TPY-2 que formará parte del THAAD puedan causar cáncer, infertilidad y daños a los cultivos, según un comunicado emitido por una asociación de vecinos de Seongju.

La población local ha expresado su descontento en varias concentraciones, y el pasado viernes recibieron con lanzamientos de huevos y de botellas de agua al primer ministro surcoreano, Hwang Kyo-ahn, durante su visita a la zona para dar explicaciones a los residentes.

"Para aliviar todas las preocupaciones, realizaremos una evaluación de los riesgos para la salud y para el medio ambiente durante y después de la instalación del THAAD", señaló la antes citada fuente del Ministerio de Defensa.

Las instalaciones militares ocuparán un área de 110.000 metros cuadrados en Seongju, y los misiles allí ubicados tendrán un alcance aproximado de 200 kilómetros, lo que les permitiría interceptar proyectiles dirigidos contra las bases estadounidenses de Pyeongtaek (norte del Corea del Sur) y Gunsan (oeste).

Corea del Sur y Estados Unidos sellaron el pasado día 8 definitivamente el acuerdo definitivo sobre el THAAD, que pretende hacer frente a los programas armamentísticos de la vecina Corea del Norte, un país que ve este dispositivo como una amenaza directa contra su territorio.