5 de diciembre
Domingo
Parcialmente nublado
19°
31°
Lunes
Mayormente despejado
21°
34°
Martes
Parcialmente nublado
23°
33°
Miércoles
Mayormente nublado
23°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Economía
martes 20 de septiembre de 2016, 01:00

Sedeco y las casas comerciales se enfrentan por la ley de libranzas

En Diputados se debatió sobre el sistema de descuento automático del salario. La Sedeco defiende la revocabilidad de contrato, mientras que comercios consideran que esta es la garantía sobre créditos.

Un fuerte debate hubo ayer en la reunión que mantuvieron en la sede de la Cámara de Diputados los actores involucrados en el proyecto de ley que busca dotar de un marco legal al sistema de descuento automático de salario, conocido como libranza.

La libranza es el mecanismo por el cual una persona autoriza a la entidad empleadora a que una empresa realice descuentos automáticos de sus ingresos por bienes o servicios que ha solicitado.

De la reunión participaron representantes de los comerciantes que están asociados a la Cámara Paraguaya de Libranzas (Capali), representantes del Banco Nacional de Fomento (BNF), de la Secretaría de Defensa al Consumidor (Sedeco), Asociación de Bancos del Paraguay (Asobán) y del Ministerio de Hacienda.

contratos. Manuel Dos Santos Miranda, de la asesoría jurídica de la Sedeco, pidió que la normativa contemple la posibilidad de revocabilidad o suspensión de los contratos firmados con las casas comerciales, cuando el cliente decide que ya no quiere el descuento automático de su salario.

"El único banco que desconoce esa orden dada por su clientes es el Banco de Fomento, y le adelanto que eso es ilegal porque la irrevocabilidad no puede existir sobre un salario porque el cliente es el dueño de esa plata", resaltó.

Cuestionó que bajo el modelo actual los empleados, principalmente del sector público, no tienen la posibilidad de elegir el banco donde cobrar, cómo disponer de su dinero e incluso que el banco que ni siquiera es el acreedor no le permita cortar ese descuento.

Al respecto, Luis Montanor, miembro de la Capali, señaló que justamente para ejercer el débito automático la persona firma un documento de autorización que, a su vez, es de "de facto" una garantía para los comercios del cobro por ese bien que ha adquirido a crédito.

Sobre el punto, Ricardo Díaz Chenú, director de Tarjetas de Crédito y Débito del BNF, recordó que si paran los descuentos también ellos se exponen a una demanda, puesto que hay un acuerdo firmado entre las partes.

"Nos encontramos en un conflicto de qué hacer; hay bancos, financieras y cooperativas que utilizan la libranza y acá hay un problema de sobreendeudamiento de un sector trabajador", resaltó.

Como una alternativa, se propuso en la reunión que la revocabilidad de libranza se pueda hacer sobre pago por servicios, no así respecto a compra de bienes a crédito.

descuentos. Otro de los temas polémicos durante la reunión fue respecto a que los descuentos se hacen sobre beneficios adicionales como aguinaldo y bonificación familiar, que no están discriminados del salario base.

Sobre el punto, los representantes del mismo Ministerio de Hacienda y el BNF admitieron que es difícil hacer la discriminación; no obstante, se ratificó que el descuento se tiene que hacer solo sobre el salario base del trabajador.

El proyecto de ley de libranzas en Diputados plantea que por lo menos hasta un 25% de todos los ingresos que percibe un funcionario queden asegurados para cobrar.