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Política
viernes 21 de abril de 2017, 01:00

Se reanuda la sesión en el Senado en medio de cruce de acusaciones

Durante 7 horas los oficialistas y opositores se enfrascaron en una discusión en torno a la enmienda. Cada quien defendió su verdad, difundiendo hasta videos en medio de insultos y gritos desaforados.

Reclamos e insultos entre los pro y los antienmiendas matizaron la sesión que se reanudó ayer, tras cuatro convocatorias fallidas.

Durante 7 horas los oficialistas y los opositores se enfrascaron en una discusión en torno a la enmienda.

En medio de insultos y gritos desaforados, cada quien defendió su verdad, difundiendo hasta videos sobre el atropello al edificio del Senado y el asesinato de Rodrigo Quintana. El presidente del Congreso, Roberto Acevedo, fue también blanco de las críticas por no responder a la mayoría, hasta que abandonó la sesión.

Fue el liberal Luis Alberto Wagner quien volvió a poner el dedo en la llaga acusando al oficialismo y al propio presidente Horacio Cartes de ser el responsable de lo ocurrido.

Jorge Oviedo Matto, del Unace, intimidó a Acevedo al indicarle que su nombre quedaría en la historia como el presidente del Congreso cuando se quemó el edificio.

"Usted está secuestrado. Sacúdase y haga lo que dice el reglamento y respete lo que dice la mayoría", fue el mensaje que le dio al liberal.

Los oficialistas defendieron sin descaro la nota sobre la enmienda que remitieron a la Cámara de Diputados, mientras que los opositores insistieron en que es ilegal.

Los cartistas Juan Darío Monges y Lilian Samaniego lamentaron que su líder Horacio Cartes haya desistido de la posibilidad de la reelección, mientras que Oviedo Matto refirió que querían dar oportunidad a Fernando Lugo y a Nicanor Duarte Frutos.

Aprovechó la oportunidad para cuestionar el polémico edificio del Congreso que tuvo un costo de USD 20 millones, sugiriendo que si era posible que no se reconstruya porque tenía muchas falencias.

Fue secundado por su correligionario José Manuel Bóbeda. Juan Carlos Galaverna, quien se tomó por aludido, ya que él presidía el Congreso en ese entonces, alegó que estaba abierto a cualquier investigación y recordó que el oficialista Óscar González Daher era el presidente de la Cámara Baja.

Desirée Masi sostuvo que "por suerte" los oficialistas ya acudieron a trabajar y anunció que seguirían resistiendo contra la violación de la Constitución Nacional.

Fue en el momento en que el cartista Nelson Aguinagalde pidió la difusión de un video en el que acusaban a Rafael Filizzola, Efraín Alegre y otros de haber instigado, que comenzaron los gritos desaforados. Enrique Bacchetta se levantó de su banca para retrucarle. Otro ring aparte se dio entre los liberales Ramón Gómez Verlangieri y Luis Alberto Wagner. Este último le tildó de "bandido, vendido".

Emilia Alfaro de Franco, del PLRA, aplazó en matemáticas a sus colegas del oficialismo porque desconocían el significado de la prelación, en torno al presidente y los vicepresidentes del Senado que deben sucederse en caso de ausencia de algunos de ellos.

Esto provocó la burla de Oviedo Matto, a quien Silvio Ovelar lo calificó como "mejor defensor de Cartes". El oviedista ironizó diciendo que la profesora de matemáticas de Alfaro, si aún vivía, estaría saltando y si ya murió "se estaría revolcando en su tumba".

Los disidentes y opositores retrucaron a los oficialistas en sus acusaciones contra Acevedo, alegando que se comportó a la altura de las circunstancias que se dieron.

Alfaro recordó el escrache a Bóbeda, y dijo que se seguirían dando porque él trata de forma despectiva a las mujeres. Recordó que las había tildado incluso de "mascotas". Esto enervó a Bóbeda, quien enérgicamente pidió que le traiga la grabación y si fuera así renunciaría a su cargo.

Eduardo Petta volvió a hacer una descripción de todos los hechos que se sucedieron y fue insultado por Bóbeda.

Lilian Samaniego intervino para cuestionar a los antienmiendas que a su criterio buscan imponer una nueva forma de hacer política gritando más fuerte o golpeando.