8 de diciembre
Jueves
Lluvioso
21°
25°
Viernes
Tormentas
21°
25°
Sábado
Poco nublado con tormentas
20°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
31°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Mundo
sábado 2 de julio de 2016, 15:30

Se entrega un exgeneral argentino prófugo imputado por delitos de lesa humanidad

Buenos Aires, 2 jul (EFE).- El general retirado Eduardo Alfonso, imputado por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura (1976-1983) y prófugo desde 2012, se entregó este miércoles a las autoridades argentinas y permanece detenido desde entonces, informaron hoy fuentes policiales.

Alfonso, quien fuera secretario general del Ejército durante los gobiernos de Fernando de la Rúa (1999-2001) y Eduardo Duhalde (2002-2003), se entregó el miércoles pasado en el Juzgado Federal N° 2 de la localidad de San Martín, a cargo de la jueza Alicia Vence, encargada de la causa, según indicó hoy la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en un comunicado.

El exgeneral se había establecido en Paraguay bajo una identidad falsa y se le contabilizaban hasta "31 registros migratorios por pasos fronterizos con ese país limítrofe", detalla el texto.

Las pesquisas determinaron que se encontraba bajo nombre falso en Argentina desde el pasado 22 de junio y, el día 28, la Justicia emitió una orden de detención "asumiendo así que se trataba de una falsa identidad que utilizaba el prófugo".

"Se estima que, cercado, el 29 de junio, Alfonso se presentó ante el Juzgado donde se ordenó su detención y traslado a dependencias de la Unidad Operacional de Seguridad Aeroportuaria Metropolitana (en el aeropuerto Aeroparque), hasta hoy al mediodía para ser indagado por la jueza Vence", detalla el texto.

Alfonso fue detenido en 2008 tras ser procesado como partícipe necesario de allanamiento ilegal, privación ilegal de la libertad agravada y homicidio agravado cometidos en 1977, pero quedó en libertad por "falta de mérito" un año después.

La resolución fue revertida por la Cámara de Casación argentina pero, cuando la Justicia volvió a ordenar detenerlo en 2012, Alfonso ya se había fugado.