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Política
domingo 12 de febrero de 2017, 01:00

Se ahondan sospechas sobre montaje de denuncia cartista

Los mensajes borrados y vueltos a recuperar en el laboratorio forense del teléfono entregado por Luis Canillas, como prueba de un supuesto plan de magnicidio, denotan una serie de contradicciones en cuanto a la entrega del aparato.

Además los mensajes borrados indican que hubo una edición para dar a entender la denuncia oficialista.

Con la extracción de los mensajes en la pericia, también se recuperaron mensajes privados. El abogado de Desirée Masi, Guillermo Duarte, dio a conocer unos mensajes enviados por el apoderado de la ANR Eduardo González, quien es hermano del dueño del celular, Franco González, y se concluye que se habría vendido el teléfono a Canillas. No existió un intermediario como dijo el dueño del teléfono en su declaración al fiscal y los hermanos espiaron los mensajes para luego utilizarlos.

Mensajes. Según los mensajes extraídos del teléfono, el 18 de diciembre, el apoderado le manifiesta a Franco que ya se contactó con alguien, y que al día siguiente llevarían el teléfono para “venderlo” a esa persona.

“Ya pasé mañana le dije que le llevamos el teléfono este para venderle”, dice el apoderado a su hermano.

Ese mismo día el apoderado le pide a su hermano que cambie la foto de perfil para no ser detectados, luego le dice que mejor no lo haga porque se podrían percatar que los están espiando.

“Cambiá la foto del perfil, igual ellos te ven, mejor dejá que no se den cuenta”, dicen los mensajes.

Conforme a lo detectado por la defensa el 19 de diciembre ya se habría hecho la venta del teléfono, por ello ya no existen mensajes recuperados a partir de esa fecha conforme al informe técnico.

Según la declaración de Franco González, él revisó los mensajes del grupo, y se percató de que los legisladores estaban diciendo cosas muy importantes y por ello, contacta con su hermano Eduardo para expresar su preocupación y le consulta si tiene una forma de llegar al presidente Horacio Cartes. Su hermano, apoderado de la ANR le responde que no tiene acceso directo.

En fecha 23 de diciembre de 2016, en un lugar público de Lambaré, Franco conoce a una persona de nombre Hugo Martínez, y este le dice en una parte de la conversación que tiene acceso a personas que son cercanas al presidente Cartes, entonces Franco le comenta que tiene “datos importantes y peligrosos” en un aparato celular y le quería hacer llegar al presidente. Esto según su declaración al fiscal.

Después de Navidad, Franco se reúne nuevamente con Hugo Martínez, quien le manifiesta que se comunicó con Canillas, integrante del primer anillo del presidente. Franco expresó en su declaración que hasta ese día no sabía quién era Canillas y le pregunta a su hermano, quien le asegura que él si puede llegar hasta Cartes. Días antes del Año Nuevo, siempre según la declaración, Eduardo González le facilita el número de Canillas.. En su declaración, Franco dice que entregó el teléfono entre el 10 y el 11 de enero.