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Mundo
domingo 11 de septiembre de 2016, 10:32

San Pedro Claver, defensor de los esclavos y modelo para una Colombia en paz

Cartagena (Colombia), 11 sep (EFE).- San Pedro Claver, el jesuita español que dedicó su vida al servicio de los esclavos que llegaban a Cartagena de Indias, tendrá un protagonismo en la firma de la paz de Colombia por haber sido un pionero en la defensa de los derechos humanos.

Al anunciar a Cartagena como sede de la firma de la paz, el próximo 26 de septiembre, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, vinculó la fecha con San Pedro Claver, "gran defensor de los derechos humanos", una feliz coincidencia si se tiene en cuenta que las víctimas fueron el centro de la negociación del Gobierno con las FARC.

Pedro Claver Corberó nació en Verdú (Cataluña, España) en junio de 1580 y se ordenó sacerdote hace 400 años, el 19 de marzo de 1616, en Cartagena de Indias, donde trabajó por los esclavos traídos de África en tiempos de la Colonia y murió en septiembre de 1654.

Su iglesia, que guarda sus restos en el altar central, está situada en el centro histórico de la ciudad, al lado del convento donde pasó la mayor parte de su vida, hoy convertido en museo.

"Apenas llegaban los barcos con los esclavos, miraba por la ventanita pequeña de su cuarto y decía: 'es Cristo que viene a mí' y entonces iba con sus traductores y ayudantes a llevarles alimento, medicinas, los primeros auxilios, ayudar a bien morir a los moribundos, a mostrarles algo de misericordia", explicó a Efe el sacerdote Jorge Camacho, párroco de la iglesia de San Pedro.

Para el padre Camacho una de las escenas más impactantes de la vida de San Pedro Claver era cuando visitaba las grandes haciendas "porque nunca jamás se quedó en la casa de los hacendados" y se hospedaba "en la última choza del último de los esclavos, del más humilde".

Según el padre Camacho, había "una preocupación por el ser integral y en ese sentido (San Pedro Claver) es precursor del derecho a la vida, del derecho a la alimentación, del derecho a la salud", y su ejemplo, como modelo de paz, está hoy más vigente que nunca.

Camacho sostiene que hoy, a falta de dos semanas para la firma del acuerdo de paz que pondrá fin a 52 años de conflicto armado interno, hay "que pensar que la paz es algo que debe unirnos como colombianos y no ponernos a pelear si es el 'sí' o si es el 'no'" en el plebiscito en el que el 2 de octubre el país decidirá si aprueba o no lo pactado con las FARC.

"A mí me parece increíble que en este país tengamos que explicar que es mejor la paz que la guerra cuando eso viene de suyo, pero es que no vemos, somos ciegos como en la época de San Pedro Claver, y no es culpa nuestra. En la época de San Pedro Claver pensábamos que la esclavitud era algo normal", manifestó.

Este sacerdote, que trabaja para que el santuario de San Pedro Claver sea reconocido como el lugar donde se gestó la defensa de los derechos humanos en el país, instó a los colombianos a que no le teman a la paz, pues "la guerra es la que debe darnos miedo".

"Estamos tan acostumbrados a la guerra que creo que difícilmente vemos otra posibilidad y entonces pensamos que todo es un engaño, que quién sabe qué fue lo que negociaron bajo la mesa" el Gobierno y las FARC, agregó.

El sacerdote aseveró que avalar el acuerdo con las FARC "es una oportunidad que no podemos dejar pasar" y subrayó que lo pactado "no se puede quedar ahí sobre el papel sino que tiene que empezar a producir cambios en la sociedad".

"Puede ser que algunas violencias aumenten pero por lo menos lo que debería cambiar es el escenario y que por razones políticas no se siga matando a las personas", añadió.

El Gobierno no ha hecho público en qué lugar de Cartagena se firmará la paz, pero la plazoleta en frente de la iglesia de San Pedro Claver, un templo barroco diseñado por arquitectos alemanes y holandeses, donde se conservan las reliquias del santo en una urna de cristal, puede ser el escenario ideal para el histórico acontecimiento del 26 de septiembre.

Ricardo Maldonado Rozo