8 de diciembre
Jueves
Lluvioso
21°
25°
Viernes
Lluvioso
20°
26°
Sábado
Mayormente nublado
21°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
20°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
lunes 18 de julio de 2016, 13:47

Rubén Villalba fue el primero en disparar, concluye Tribunal

El Tribunal de Sentencia concluye que los campesinos condenados por el caso Curuguaty forman parte de una organización criminal y que fue Rubén Villalba quien efectuó el primer disparo contra el comisario Erven Lovera, mientras que el segundo lo hizo Luis Olmedo.

Para el Tribunal, Villalba y Olmedo cometieron homicidio doloso en grado de coautores. El primer disparo fue efectuado por Villalba, según la conclusión de los jueces.

Según testimonios, los campesinos efectuaron disparos contra la aeronave antes del enfrentamiento. Los efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) dio aviso al comisario Erven Lovera, quien comenzó a rezar y luego pidió a los agentes que no utilicen sus armas contra los labriegos y que en caso de disparos se echen a tierra.

Durante la intervención, el comisario recibió un disparo del lado derecho, donde estaba ubicado Rubén Villalba, luego recibió dos disparos más (uno de ellos de parte de Luis Olmedo), momento en que se produce el enfrentamiento.

Organización criminal. Según el Tribunal de Sentencia, los procesados en todo momento actuaron con extrema violencia al momento de invadir el inmueble ajeno. Estaban armados y encapuchados, en tanto que Rubén Villalba se negaba a una negociación pacífica con la Policía.

Asimismo, se argumentó que quedó probado que los acusados ingresaron con violencia y clandestinidad a las tierras que califica como propiedad privada de Campos Morombí, siendo que está en litigio judicial, pues el Estado las reclama como suyas a través del Indert y la Procuraduría General de la República.

Existe constancia de que los miembros aportaban económicamente para compras y se turnaban para las guardias. Constituyeron la comisión vecinal Naranjaty, presentándose como líder Rubén Villalba y Néstor Castro como presidente.

Se probó que Luis Olmedo Paredes y Adalberto Castro, miembros de la comisión vecinal, tenían el rostro pintado y tapabocas. En tanto que se constató la presencia de Juan Carlos Tillería a través de los cuadernos incautados, donde se encontró una lista de las personas que daban apoyo económico y ayuda logística al grupo.

El agravante del ingreso ilegal es la intención de permanecer en el lugar, según el Tribunal. En este caso califica a los campesinos de coautores del hecho y no de partícipes, también se demuestra el dolo porque los campesinos conocían que la propiedad era ajena.

En el documento hace referencia a los "campesinos que mataron a policías", sin mencionar el total de muertes, atendiendo a que también fallecieron 11 labriegos.

Califican a la organización campesina como asociación criminal, teniendo en cuenta que existía un sentido de pertenencia e intenciones de permanecer en el lugar con una pluralidad de planes que se extiende a través del tiempo, así como la implementación de una jerarquía interna. En ese sentido, para los jueces no era un grupo que pretendía ejecutar un simple delito.

Se demostró para los jueces que desde el 13 de abril los procesados ingresaron con "actitud belicosa", es decir, con armas, con el rostro cubierto, impidiendo el paso a los intervinientes y negándose a dar sus nombres.

Se citaron antecedentes de denuncias contra el "grupo criminal", como robo agravado, abigeato y quema de maquinarias agrícolas.

Asimismo, para los jueces quedó comprobado que "cada uno de los partícipes cumplieron un rol protagónico" en los hechos punibles de invasión y asociación criminal.

Para la Fiscalía, los campesinos estaban organizados y recibieron formación estratégica militar. En ese sentido, sostuvo que la organización pretendía atacar viviendas, de Campos Morombí, ocupar terrenos y amenazar para quedarse en el lugar por medio de la fuerza.

Igualmente el Tribunal consideró que los campesinos sabían desde el 14 de junio qué tenían que hacer cuando los uniformados se presentaran en Marina Cué.

Posteriormente, el 15 de junio prepararon el terreno y escogieron un puente de madera ubicado a 100 metros de la vivienda que ocupaban y las parcelas.

En el puente pusieron clavos "miguelito" que taparon con maíz y arena, siempre según la declaración testifical de agentes policiales, nunca de campesinos.

Luego los agentes divisaron a otra fila de campesinos ubicados estratégicamente más arriba en el terreno.

Al momento de los disparos los agentes sostuvieron que "los disparos se producían en forma de pistón", es decir, había campesinos parados y otros acostados que se intercalaban para disparar y recargar. El parado disparaba y el acostado recargaba.

La Fiscalía reafirmó que ese día la comitiva ingresó "de manera pacífica".

Villalba y Olmedo Paredes fueron condenados a 35 y 20 años de prisión respectivamente por homicidio doloso agravado, tentado y consumado; invasión de inmueble y asociación criminal.

APARECEN EN ESTA NOTA