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Economía
domingo 13 de agosto de 2017, 01:00

Responsabilidad compartida

El crecimiento espontáneo y las políticas públicas son un sistema de vasos comunicantes: el uno influye en las otras y viceversa. Ambos tipos de devenir han sentando las bases de la economía y sociedad en el trascurso de los siglos, desde la misma Antigüedad, pasando por los primeros siglos después de Cristo a través de la Edad Media, de la Edad Moderna y de la Contemporánea.

CRECIMIENTO ESPONTÁNEO. Entiéndase por crecimiento espontáneo lo que en materia económica, social y ambiental ocurre naturalmente, independientemente o fuera del alcance de las decisiones que toman las autoridades de turno a través de las diversas instancias de la Administración Central, de las Entidades Descentralizadas así como de las Binacionales y Multinacionales en términos de asociación público-privada o de entidades o empresas transnacionales. El crecimiento espontáneo abarca desde el capitalismo salvaje, anterior a la economía de mercado (esta última, así como se la conoce desde la Revolución Industrial hasta el advenimiento de la Revolución Bolchevique, requiere ya un funcionamiento mínimo de instituciones públicas) hasta la planificación central (cuya expresión máxima fueron las economías centrales de tipo nacionalsocialista, fascista y comunista, por citar solo algunas de las más incidentes en esta parte occidental del mundo actual).

POLÍTICAS PÚBLICAS. Las políticas públicas, en contraposición al crecimiento espontáneo, son concebidas y puestas en práctica por diversas instituciones estatales y paraestatales con objetivos determinados, los cuales en nuestro mundo contemporáneo son definidos como desarrollo sostenible. Esto es la consecución de metas económicas, sociales y ambientales de forma tal que la cantidad y calidad de bienes y servicios alcanzados a través de los modelos de desarrollo elegidos sean en el futuro mayor y mejor para las generaciones que nos sigan. Entre los más conocidos modelos de desarrollo de la economía de mercado en tiempos contemporáneos pueden ser citados el Consenso de Washington, la Economía Social de Mercado en Europa Central y la Tercera Vía de Tony Blair. Aún subsisten hoy en día tipos de planificación central, forzosamente vigentes vía estructuras de dominación autoritaria. Entre estos pueden ser mencionados el populismo tipo Venezuela y Bolivia así como el comunismo tipo Cuba, Rusia y China Continental. Estos son solo ejemplos de modelos perimidos, los más frecuentemente observados en los últimos tiempos.

INTERACTIVIDAD. El objetivo de esta ultra breve exposición de crecimiento espontáneo vs. políticas públicas es ahora y aquí simplemente dimensionar la importancia del “trabajo en conjunto” dentro de cada sociedad a los efectos de lograr el desarrollo sostenible a través de diversos sistemas. La interdependencia y la influencia recíproca de crecimiento espontáneo y políticas públicas, dentro de cada modelo, condicionan severamente las posibilidades de consecución del desarrollo sostenible con mayor o menor velocidad y calidad.

ORDEN JURÍDICO E INSTITUCIONAL. Las políticas públicas están regidas por normas vigentes, como la Constitución Nacional y los Acuerdos Internacionales junto con leyes, decretos, resoluciones y ordenanzas, entre otras. El ordenamiento jurídico e institucional se logra a través de ellos así como de entidades públicas y privadas, con sus diversas instancias nacionales e internacionales. Dentro de ese ordenamiento, la coyuntura dependerá directamente de las mencionadas interactividad e influencia recíprocas.

DESARROLLO: TAREA COMÚN. Expuesto de esta forma, el desarrollo no es tarea solo del presidente de la República ni solo de los Poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial) ni solo de sus instituciones coadyuvantes, como las entidades descentralizadas, las binacionales y las multinacionales. También lo es del sector privado y de las organizaciones no gubernamentales, a veces denominadas también simplemente “sociedad civil”. Pretender atribuir por eso un determinado éxito o un fracaso concreto en el devenir de estas sociedades, dentro del aludido ordenamiento jurídico e institucional, a una persona física o jurídica en particular es despropósito o ignorancia supina o manipulación aviesa. El desarrollo sostenible es y debe ser responsabilidad de todos.