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Opinión
domingo 5 de marzo de 2017, 01:00

¿Qué pasa con el dólar?

César Barreto Otazú Economista, directivo de Dende

En las últimas semanas, la cotización del dólar norteamericano ha tenido una importante reducción en el mercado local y ha generado un desconcierto entre los agentes económicos, principalmente, exportadores, importadores e inversionistas.

Este desconcierto se debe principalmente a que las expectativas formadas desde agosto del 2015, cuando el Banco Central de Estados Unidos anunció el inicio del proceso de normalización de su política de expansión monetaria, indicaban que el dólar tendría una tendencia alcista permanente en el futuro.

En este contexto, una caída de la cotización, por lo menos llama la atención de los operadores. Sin embargo, esta caída puntual es aún perfectamente compatible con dicha tendencia de mediano plazo y que apunta a un mayor fortalecimiento del dólar a nivel internacional, como consecuencia de los incrementos en las tasas de interés que irá realizando el Banco Central de Estados Unidos.

Si bien varios factores están afectando la cotización del dólar actualmente, el más importante de todos es que este es un año relativamente normal en los mercados de divisas tanto local como regional (Brasil y Argentina). En el caso de nuestro país, tenemos un flujo de ingreso y egreso de divisas que tiene típicamente características estacionales.

Las exportaciones agrícolas se concentran en el primer semestre del año y las importaciones se concentran en la segunda mitad del año. Esto provoca un superávit en el mercado de divisas en el primer semestre y un déficit en el segundo semestre en un año normal, como aparentemente será el 2017.

Al iniciarse las exportaciones de soja, nuestro principal producto de exportación, y ante los anuncios de una muy buena cosecha, el ingreso inicial de divisas y las expectativas provocaron una caída de la cotización de casi un 5% en pocos días.

Por otro lado, el Brasil ha ido recuperando confianza y los capitales están retornando. La tasa de inflación ha venido bajando y actualmente las expectativas ya se ubican en niveles cercanos a la meta de inflación y el Banco Central del Brasil ha iniciado un proceso de reducción de las tasas de interés de política monetaria.

Asimismo, el Gobierno brasileño ha impulsado una serie de importantes reformas para reducir el déficit fiscal y retomar el control sobre las finanzas públicas.

Como consecuencia de esta mayor confianza, el real brasileño se ha fortalecido significativamente frente al dólar en los últimos seis meses y eso ha reforzado aún más la presión a la baja en la cotización del dólar frente al guaraní.

Sin embargo, el Banco Central de Estados Unidos continúa con su estrategia de normalización de la política monetaria y de ajuste gradual en las tasas de interés del dólar. Se esperan dos ajustes de tasas este año en la medida en que la economía siga en una senda de recuperación sólida y con cada vez menores niveles de desempleo.

Esto indica que la tendencia de un dólar más fuerte a nivel internacional continúa hacia los próximos años, aunque desde mi punto de vista gran parte del ajuste frente a las monedas emergentes ya se ha dado hasta ahora y en el futuro ya serían de menor magnitud.

Por lo tanto, una vez que desaparezcan estos factores estacionales y de corto plazo que están dominando en este momento la cotización del dólar en nuestro país, la misma debería de retomar su senda de fortalecimiento frente al guaraní a partir del tercer o cuarto trimestre del 2017, retornando hacia los niveles que cerró la cotización el 2016.

Los modelos económicos que buscan explicar y predecir el comportamiento del tipo de cambio de una moneda en el corto plazo son muy erráticos debido a que tanto la oferta como la demanda son altamente volátiles, porque dependen de factores difíciles de modelar como las expectativas de los agentes económicos respecto de muchas variables macroeconómicas.

Por esta razón, mi recomendación siempre es evitar tomar posiciones especulativas en términos cambiarios.