3 de diciembre
Sábado
Poco nublado con tormentas
21°
29°
Domingo
Mayormente despejado
21°
32°
Lunes
Mayormente despejado
23°
35°
Martes
Mayormente nublado
23°
32°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Sucesos
martes 28 de junio de 2016, 01:00

Policía torturó a la mayoría de menores presos, según MNP

EFE

ASUNCIÓN

El 67% de los adolescentes bajo custodia policial en Paraguay sufrieron algún tipo de maltrato físico, incluyendo técnicas de tortura similares a las utilizadas durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), denunció hoy (por ayer) el estatal Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), según sus datos de 2015.

La mayor parte de estos adolescentes identificaron a los policías como sus agresores, y relataron que fueron golpeados o amenazados con armas de fuego, o recibieron descargas de picana eléctrica, especialmente durante los primeros momentos tras su detención, expuso el presidente del MNP, Roque Orrego.

Orrego participó este lunes (ayer) de un acto en conmemoración del Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura, celebrado en el Museo de las Memorias de Asunción, un espacio que funcionó durante la dictadura stronista como centro de detención y tortura.

El presidente del MNP llamó la atención acerca de que, mientras que la mayoría de adolescentes detenidos relataron haber sido víctimas de maltrato físico, solo un 47 % declaró que recibió maltrato psicológico. "El maltrato psicológico está naturalizado, y los adolescentes no lo identifican como una amenaza o un incumplimiento del deber de los policías", declaró Orrego a Efe. Esto se debe a que la mayor parte de los adolescentes que ingresan al sistema penal proceden de un sector social de "suma exclusión económica", debido a que los poderes del Estado tienden a "perseguir a las personas que ya están en situación de vulnerabilidad social".

"Se ha construido un modelo de seguridad que afirma que lo que es una amenaza, lo que debe ser encerrado, son las personas ya excluidas del sistema, que no tienen oportunidades para un desarrollo humano. Se percibe la situación como un problema del sistema penal, y no como un asunto de políticas públicas", dijo Orrego.