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Mundo
miércoles 13 de julio de 2016, 12:44

Perú redujo sus cocales a 40.300 hectáreas en 2015, la menor área desde 1999

Lima, 13 jul (EFE).- Los cultivos de hoja de coca de Perú ocuparon 40.300 hectáreas en 2015, su menor extensión desde 1999 tras eliminar un tercio de los cocales existentes hace cinco años, según el informe anual de Monitoreo de Cultivos de Coca publicado hoy por la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC, por su sigla en inglés).

El espacio cocalero de Perú se redujo en 2015 por cuarto año consecutivo, tras una disminución del 6,1 % respecto a las 42.900 hectáreas registradas en 2014, y acumuló una reducción del 35,5 % respecto a 2011, cuando la extensión era de 62.500 hectáreas.

El informe calculó que la producción de Perú de hoja de coca seca fue de 96.304 toneladas métricas en 2015, un 4,5 % menos que en 2014, de las que 87.304 fueron al tráfico ilícito.

El estudio, presentado en Lima por el representante de la UNODC para Perú y Ecuador, Kristian Hölge, y el presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) de Perú, Alberto Otárola, no ofreció una estimación de la producción nacional de cocaína ni de la cantidad exportada a otros países.

Otárola valoró que la reducción del espacio cocalero coincide con la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas 2012-2016, desarrollada durante el mandato del presidente, Ollanta Humala, quien concluye sus funciones el 28 de julio.

El jefe de Devida deseó que el presidente electo, Pedro Pablo Kuczynski, continúe la misma estrategia, basada en erradicar cultivos ilegales y apoyar a cocaleros mediante la entrega de títulos de propiedad e incentivos para sembrar cultivos alternativos, como cacao y café.

La erradicación alcanzó 35.868 hectáreas en 2015, la mayor cantidad en la historia del país, pero sin actuar en las dos zonas que concentran en su conjunto el 71,4 % de la superficie cocalera y el 85 % de la producción nacional.

La cuenca del Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), situada en la selva montañosa del centro y sur del país, concentró en 2015 el 45,5 % de los cocales de Perú con 18.333 hectáreas, un 2,7 % menos que en 2014, y representó el 69 % de la producción nacional de hoja de coca seca.

La provincia de La Convención y el vecino distrito de Lares, ambos en la región andina de Cuzco, abarcaron el 25,9 % del espacio cocalero con 10.454 hectáreas, un 1,1 % más que en 2014, y concentraron el 15,8 % de la producción de hoja seca, la mayoría para consumo tradicional, estimado en 9.000 toneladas métricas.

Con las cifras sobre Perú, la UNODC concluyó que los cultivos de coca a nivel mundial en 2015 alcanzaron las 156.500 hectáreas, al sumar los espacios cocaleros de Colombia y Bolivia, países que también siembran coca.

Los estudios a 2015 sobre Colombia y Bolivia fueron presentados por la UNODC la pasada semana y revelaron que la superficie cocalera de Colombia fue de 96.000 hectáreas, un 39 % más que las 69.000 hectáreas de 2014, mientras que Bolivia alcanzó las 20.200 hectáreas, un 1 % menos de las 20.400 de 2014.

Hölge comentó que la mayor superficie cocalera de Colombia hace "suponer" que la cantidad de producción y de exportación de cocaína de ese país es mayor que la de Perú, a pesar que las cifras de incautación de Perú son menores.

Otárola admitió que el decomiso de cocaína "es una tarea pendiente" por parte de la Policía, que decomisó "el 10 % de la coca que debía incautar".

La UNODC estimó que al menos el 50 % de la cocaína producida en Perú sale por vía marítima con destino a Europa en contenedores de mercancías, desde los puertos del Callao, en Lima, y de Paita, en el norte.

El documento indicó que la exportación marítima de cocaína puede haberse incrementado en los últimos meses, ya que entró en vigencia una ley que permite derribar aeronaves sospechosas de transportar droga.

Otárola aseguró que esa norma tuvo gran poder disuasorio porque redujo significativamente el número de avionetas ilegales que sacaban la droga desde el VRAEM hacia Bolivia.

El presidente de Devida valoró que están las condiciones dadas para que el VRAEM registre una notable reducción de cocales en los próximos meses, lo que permitirá arrebatar así una importante superficie al narcotráfico.