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Mundo
lunes 4 de julio de 2016, 23:57

ONGs instan a Birmania a investigar los ataques contra recintos religiosos

Bangkok (EFE).- Una agrupación de 19 organizaciones garantes de los derechos humanos instó hoy al gobierno de Birmana a investigar los ataques contra varias mezquitas en el país por turbas violentas lideradas por monjes budistas, dentro de las tensiones religiosas que vive el país.

"Esperamos que las autoridades realicen una investigación imparcial sobre estos crímenes para asegurar que los responsables son llevados ante la justicia. No queremos más violencia de este tipo en Birmania, donde la cultura de la impunidad debe terminar", indicó el activista birmano Khon Ja, en un comunicado conjunto.

En las últimas semanas se ha registrado un aumento en las tensiones religiosas que vive Birmania desde que en 2012 una serie de conflictos entre musulmanes y budistas desembocaran en varios episodios violentos a lo largo del país.

El pasado 1 de julio, un grupo de personas descritas por los medios locales como "nacionalistas budistas" destruyeron una mezquita en la provincia de Kachin, en el este del país.

Un incidente similar ocurrió el 23 de junio en la región de centra de Bago.

En ambos casos, según apuntan las ONGs, las autoridades han fallado al juzgar a los responsables.

El pasado noviembre, el partido político Liga Nacional para la Democracia (LND) se impuso de manera aplastante en las elecciones generales con la promesa de imponer el estado de derecho y los derechos humanos en todo el país.

"Hacemos una llamada al Gobierno para mantener sus promesas", señala el documento firmado por las ONGs.

"Estos actos de extremismo religioso no son espontáneos. El Gobierno tiene que esforzarse en proteger la libertad religiosa y prevenir futuros brotes de violencia", apuntó Matthew Smith, director ejecutivo de Fortify Rights.

En una visita realizada la semana pasada, la relatora especial de la ONU para Birmania, Yanghee Lee, reclamó al Gobierno, el primero democrático en más de medio siglo, que acabase con la discriminación institucional contra la minoría musulmana.

La violencia sectaria en Birmania estalló en 2012 tras la presunta violación y asesinato de una mujer budista a manos de tres musulmanes.

Desde entonces, decenas de personas han muerto y alrededor de 140.000 musulmanes permanecen en campamentos de desplazados en el oeste del país en condiciones precarias, la mayoría de la minoría rohinyá, que las autoridades no reconocen y les llaman bangladesíes.