Miércoles/16/ENERO/2008
En una pelea callejera en San Bernardino mataron de un disparo de arma de fuego a Iván Martínez. Hubo corridas y poco después fue detenido un agente de policía como el principal sospechoso del homicidio.
El suboficial José Luis Vallejos, fue detenido y acusado del hecho de sangre. Todos los indicios del crimen apuntaban a que este uniformado era culpable.
Ni el libreto de una película de corte policial podría tener los condimentos recogidos de la escena del homicidio.
Según los testigos, la pelea en la que cayó abatido Iván, intervino un hombre corpulento, que tenía un revólver y se movilizaba en un automóvil V.W, tipo Golf, negro.
De allí en más el suboficial vivió una serie de situaciones poco creíbles.
La Policía llegó a la mañana del domingo hasta la casa de Vallejos en San Bernardino. Se revisó la vivienda y se encontró un V.W tipo Golf negro, un revólver calibre 38 con una vanilla servida.
También se recogió una camisa que fue usada por el agente en la madrugada con una mancha roja.
José Luis, fue detenido y todo hacía suponer que era el autor del crimen. Pero, 24 horas después del hecho apareció Víctor Elías Mendoza. Un joven muy parecido a Vallejos.
No solo parecido en lo físico tienen semejanzas. Un vehículo similar y hasta un arma del mismo calibre.
La última prueba que incriminaba a Vallejos era su camisa manchada con "sangre", pero al final se comprobó que el agente en la madrugada del domingo, poco antes de la hora del crimen, comió un hambuerguesa y la salsa de tomate se le derramó en la prenda.
Todos estos ingredientes que se dieron en la vida real, pareciera salir del guión de una película policial.
LAS COINCIDENCIAS
1. Los dos estaban en San Bernardino
2. Los dos habían ingerido bebidas alcohólicas y estaban en la zona del homicidio
2. Los dos tienen vehículos V.W tipo Golf, negro (el de Vallejos es de cuatro puertas, el de Mendoza de dos puertas)
3. Los dos vehículos tienen instalados potentes equipos de bafles
4. Vallejos y Mendoza Martínez son parecidos, lo que hizo suponer a los testigos que el primero era el homicida.
5. Los dos tienen un revólver calibre 38 (el de Vallejos es de 6 tiros y el de Mendoza Martínez de 8 tiros)