Viernes/21/DICIEMBRE/2007
Por Clara Patricia Gómez
El pesebre es infaltable en Navidad. Simboliza el nacimiento de Jesús para los católicos y es parte de nuestra tradición exhibirlo para la ocasión al igual que brindar con sidra cuando llegan las 12 y luego salir a felicitar a los vecinos.
Según los vendedores de la zona del Mercado 4, las ventas de las figuras santas, al igual que el de las casitas, la flor de coco y todos elementos para preparar un pesebre aumentaron este año considerablemente.
En el Mercado 4 existe una gran variedad de estilos, tamaños y colores de pesebres para todos los gustos. Los precios van desde 15.000 guaraníes a 2.500.000. La diferencia en el costo habla por si sola y por consiguiente las imágenes de barro más pequeñas son las más baratas (15 centímetros ) y las más grandes (1metro) son las más caras.
Aníbal Mendoza es capiateño y desde pequeño se dedica a vender materiales de barro en el gran mercado con toda su familia. Tienen cuatro locales sobre la calle Pettirossi desde hace 13 años y confiesa que continúan con el negocio porque les ha ido bien.
El joven comentó a ÚH Digital que las ventas de pesebres esta vez se volvieron factibles "tal vez por la gente que vino de España". Aníbal agregó que durante el resto del año se dedican a vender jarrones, alcancías y otros materiales de barro.
La Sagrada Familia, los animales (camellos, gallos, ovejitas y burritos, etcétera) al igual que los Reyes Magos son de barro y se fabrican generalmente en la ciudad de Areguá, donde al menos 500 familias se dedican a prepararlos, señaló el vendedor.
Otro grupo de vendedores de pesebre se instaló sobre la calle Perú casi Pettirossi. Doña Norma Reyes instaló con su marido en una esquina su puesto de venta. Los pesebres están ubicados sobre la vereda y en medio de lo que venden ella y su familia pasan la noche en busca de "hacer su agosto" en pleno diciembre aunque reconoce que la competencia también "es fuerte".
Su hijo, Pablo Andrés, el más pequeño de todos los acompaña en el trajín de las ventas. Se quedarán en el sitio hasta el lunes 24. Ese día volverán a su ciudad natal justo a tiempo para esperar la Noche Buena con el resto de su familia.
- Elementos que complementan un pesebre:
- Maderas: grande: G 5.000 c/ una; pequeña: 2.000 c/ una.
- Flor de coco: 2 por G 5.000.
- Maíz: G 6000.
- Paja por rollo: G 10.000.
- Pasto: 2 pedazos por G 5.000.
- Caraguatá pyta: 2 por G 5.000.
Estos materiales se venden sobre la calle Teniente Fariña y Capitán Figari.
HISTORIA DEL PESEBRE
(Fuente:http://groups.msn.com/FELIZNAVIDAD/elpesebre.msnw). Al parecer fue Francisco de Asís, fundador de la orden franciscana, el iniciador de la representación del nacimiento entre los años 1200 y 1226. Siendo apóstol, Francisco de Asís recorría los campos de la población de Rieti en busca de señales de Dios.
En la Navidad de 1223, estando en la ermita de Greccio, una fuerza divina lo impulsó a reproducir en vivo el misterio del nacimiento; puso un pesebre, trajo un buey y un asno e invitó a un grupo de vecinos.
Construyó entonces una casa pequeña de paja e invitó a las personas a reproducir la escena de la adoración de los pastores. La idea de reproducir el nacimiento se popularizó rápidamente en todo el mundo cristiano.
De los seres vivos se pasó a la utilización de figuras de barro. Otra versión dice que el primer nacimiento se construyó en Nápoles, Italia, a finales del siglo XV y que estuvo hecho de figuras de barro. Carlos III ordenó que los belenes se popularizaran en todo el reino español.
En América, los frailes introdujeron las costumbres navideñas cristianas utilizándolas para la evangelización de los nativos. Las iglesias contaban con sus belenes en sus templos.
Las figuras de un belén podían ser de distintos tamaños, incluso de tamaño natural, y recreaban las distintas escenas que se recorren en el nacimiento del Niño Jesús.
El misterio de la Natividad representado en el pesebre se convirtió en una tradición indispensable en la cultura católica apostólica romana. Hoy en día, los tamaños y elementos del pesebre varían de acuerdo al espacio y al acabado.
En Latinoamérica se acostumbra todavía hacer los pesebres vivientes.