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Por Andrés Colmán Gutiérrez y Sofía Masi
SANTA RITA, ALTO PARANÁ
"Yo nací en el Brasil, pero me considero más paraguayo que cualquiera y no quiero ser rescatado por el Ejército brasileño, por más que haya una gran inestabilidad política en el Paraguay", sostiene el productor agropecuario Jackson Bressan, hijo de uno de los colonos brasileños pioneros de la próspera localidad de Santa Rita, Alto Paraná, cuya población está conformada en un 80% por migrantes oriundos del vecinos país.
El poblador brasiguayo considera que la reciente versión publicada por el diario O Estado de São Paulo, acerca de los ejercicios que están realizando las Fuerzas Armadas del Brasil para evacuar a unos 400 mil inmigrantes que viven en territorio paraguayo, es algo que no podrá cumplirse en la práctica, porque "la gran mayoría de los que se han afincado aquí ya se sienten parte del país y no quieren regresar, por más difícil que se ponga la situación".
Jakcson nació en Cascavel, en el estado brasileño de Paraná, pero migró al Paraguay cuando era niño, junto a toda su familia, hace 30 años. En Santa Rita es uno de los más respetados productores, que cultiva más de 1.700 hectáreas de soja, trigo, maíz, girasol y canola, además de dirigir una estación de piscicultura y dedicarse también a la cría del ganado.
"Creo que cada uno tiene su opinión, pero yo no creo que haya inestabilidad política en el Paraguay, y si la hay, no tenemos por qué irnos del país, tenemos que quedarnos a enfrentarla al igual que todos los demás ciudadanos, porque ya somos también paraguayos y el destino de este país es el de nuestras familias, el de nuestros hijos, y lo debemos compartir por igual", destaca.
PRUDENTE SILENCIO. Jackson Bressan fue uno de los pocos referentes de la comunidad brasiguaya del Alto Paraná que ayer aceptó hablar abiertamente de la nueva hipótesis de conflicto de los militares brasileños.
En la localidad de Santa Rita, considerada popularmente como "la capital de los brasiguayos", varios colonos migrantes consultados por Última Hora prefirieron guardar un prudente silencio, aunque la mayoría se burló de la postura de los militares de su país de origen.
"¿Ser rescatado? No, gracias", dice con tono irónico un productor sojero que se identificó como Alberto, pero no quiso dar entrevistas.
"Disculpe, desconozco el tema, no tengo una postura formada y prefiero no opinar", se excusó el productor Luis Roque Hoekler, presidente del Club de Tradiciones Gaúchas, principal centro social y cultural de los migrantes en Santa Rita.
"Esta es una cuestión puramente mediática, una demostración de fuerza del Brasil por las posturas que tienen algunos políticos y autoridades que exigen renegociar el Tratado de Itaipú, pero no tiene ningún asidero en la realidad. La gran mayoría de los migrantes brasileños que están en Paraguay no quieren ser rescatados, están perfectamente integrados y afincados, trabajando por hacer progresar a este país", destaca el ingeniero Rubén Sanabria, dirigente de la
Coordinadora Agrícola del Paraguay en Alto Paraná.
La prensa fronteriza destaca con sorna las reacciones. "El Brasil está en guerra con el Paraguay" dice en tono burlón un artículo del diario digital SopaBrasiguaia, destacando que hasta la noticia publicada por O Estado de São Paulo es antigua, ya que los ejercicios del supuesto rescate de brasiguayos se realizaron del 10 al 20 de octubre pasado, en la frontera de Mato Grosso do Sul, a cargo del Comando Militar del Oeste, con sede en Campo Grande.
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