En algunos barrios sigue la inseguridad, principalmente por la falta de energía eléctrica en las noches.
"Anteayer dormimos con mi hijo con el colchón mojado que nos quedó después del temporal, a cielo abierto, por temor de los ladrones que rondan la zona en la noche", lamentó Gloria Aranda, una de las afectadas por la tormenta que azotó Mariano Roque Alonso.
Los vecinos se encargan de ayudarlos como pueden, entregándole chapas, sábanas y otros artículos. "Es un problema porque tengo chicos pequeños, que duermen mientras tanto con mi hermana, hasta que encontremos solución", dijo acongojada.
En la zona, conocida como Santa Librada, los pobladores denuncian, incluso, robo de cables del tendido eléctrico.