Los presentadores de la televisión, Óscar Acosta y Luis Bareiro, por falta de discernimiento, presentaron alegremente un proyecto en el Parlamento con el objetivo de que, a través de una ley, se destine un alto porcentaje de los excedentes monetarios generados por Itaipú a la educación.
Estos presentadores estás equivocados de equivocación absoluta, ya que en la escala de valores y prioridades de una nación, debe figurar en primer lugar el área agropecuaria.
Las grandes civilizaciones nacieron y crecieron sustentados en la agricultura. Ni el rey comería si el labrador no labrase la tierra.
Hace 150 años se instaló el debate entre dos estadistas: Sarmiento y Mitre. El primero daba prioridad a la educación y Mitre a la agricultura. Mitre, partidario de la agricultura, decía: "¿De qué sirve a un niño y joven saber leer y escribir si no tiene nada que comer?"
Si el sector agropecuario tiene bonanza habrá obviamente prosperidad, habrá dinero, y si hay recursos financieros la salud y la educación vienen por añadidura. Se podrá disponer de dinero para construir escuelas, dotados de materiales didácticos, tecnología y buen sueldo a docentes, etc.
Por otro lado, si el sector agropecuario es pobre, sufrimos de escasez de alimento. Sin alimentación el niño y joven que va a la escuela padecerá de un cerebro desnutrido, y un desnutrido cerebro está imposibilitado de aprender la más elemental de las lecciones.
La educación también debe ser tonificada, implementar el bachillerato agropecuario en zonas rurales y el humanístico y científico en zonas urbanas.
Finalmente, insto a los señores Acosta y Bareiro a pasar al campo del entendimiento, así también a los parlamentarios y dar el primer lugar al sector agropecuario.
Manuel Franco