Por Édgar Medina
CIUDAD DEL ESTE
El local del centro abierto de rehabilitación del Programa de Atención Integral a Niños y Adolescente en Calle (Painac), de la Secretaría de la Niñez y Adolescencia (SNNA) en Ciudad del Este, Alto Paraná, posee un precario cercado perimetral que no ofrece protección y el techo del edificio se convierte en colador cada vez que llueve, según los responsables de la institución.
A pesar de la precariedad con que se maneja, unos 10 a 15 niños adictos al crac en estado de calle, encuentran refugio en el local donde 13 funcionarios, entre cocineras, asistentes sociales, educadores y sicólogos, les brindan apoyo.
El licenciado Cornelio Melgarejo afirmó que están viendo si a través de la Itaipú Binacional consiguen alquilar un local un poco más cerrado y que no tenga goteras en el techo. Es su primer desafío como nuevo director del centro de rehabilitación, cargo que asumió el miércoles pasado.
La Secretaría de la Niñez, institución de la que depende el programa, alquila solo 3 pabellones de los 6 pabellones con que cuenta el edificio ubicado en el barrio San José, en el que funcionaba años atrás un colegio privado, que por irregularidades fue clausurado por el Ministerio de Educación y Cultura.
El techo está destrozado, al igual que la rejilla de madera que se desplomó en parte a causa de la putrefacción ocasionada por su exposición a la intemperie. No posee portón y los pabellones no alquilados tampoco ofrecen seguridad, debido a que ni siquiera puerta posee. "Este es el local que puede alquilar la SNNA porque Painac no tiene presupuesto propio. Se desarrolla con el presupuesto compartido con Pueblos Originarios", reveló Cornelio Melgarejo.
El albergue fue atacado el miércoles último por un motochorro que no tuvo mayores obstáculos para ingresar al inmueble y encañonar a uno de los niños en estado de calle, a fin de robar una computadora portátil, propiedad de una asistente social.
REFUGIO. Unos 10 a 15 niños acuden diariamente a alimentarse y dormir en el centro de rehabilitación, pero cada vez que llueve se inunda el dormitorio y los menores en estado de calle tienen que tratar de protegerse, de acuerdo a lo explicado por la licenciada Marilene Núñez.
A pesar de la precariedad del local, casi la totalidad de los miembros de una familia están viviendo en el local. Son 4 hermanos de una familia paupérrima, con un padrastro alcohólico y golpeador, quienes encuentran refugio en el centro de rehabilitación, según los responsables del centro. "Todos son adictos al crac y la casita no tiene condiciones para vivir. Aparte que en su propia familia son rechazados. Eso les vuelve violento", afirmó.
CONSUMO
Los menores de edad con problemas de adicción al crac llegan a consumir entre 25 a 50 dosis o piedritas de la droga en un día, lo que implica una necesidad de entre 125.000 guaraníes y 250.000 guaraníes diarios, teniendo como base que cada dosis es vendida a 5.000 guaraníes, según los responsables del albergue abierto.
Las víctimas de la adicción generalmente quedan con deudas con los microtraficantes, quienes los mantienen bajo constantes amenazas en la calle, por eso algunos prefieren pasar la noche en el albergue.
El último registro de niños en estado de calle con problemas de adicción se realizó hace un mes, lo que revela que existen 25 en una franja etaria entre 8 y 17 años, en Ciudad del Este.