Los mandatarios sostuvieron una reunión de trabajo en la Casa Presidencial guatemalteca, en la que participaron sus respectivos secretarios y ministros de la Defensa e Interior, para coordinar las acciones y mejorar los canales de comunicación entre las instituciones encargadas de la seguridad de cada país.
En una conferencia de prensa conjunta ofrecida tras finalizar su reunión, los gobernantes explicaron que los principales compromisos asumidos fueron "ser más efectivos" en las acciones coordinadas que realizan ambos países, "no bajar la guardia" en la lucha frontal que mantienen contra el narcotráfico y promover la prevención.
"Hemos hablado de cómo somos más activos en el combate, de que tenemos que ser más enérgicos; hemos sido enfáticos de no bajar la guardia, sino de cómo ser más efectivos", señaló el gobernante hondureño.
Lobo dijo que la intención de ambos Gobiernos es asumir el problema de las drogas "de manera integral", principalmente desde la perspectiva de la prevención para detener la creciente adicción de los jóvenes de sus países, así como el involucramiento en los grupos criminales.
Respecto a la propuesta que desde febrero pasado promueve Pérez Molina sobre la despenalización de las drogas, la cual ha generado diferencias entre los mandatarios de la región, Lobo, que ha rechazado ese planteamiento, aseguró que "no hay discordia ni conflicto".
El tema, dijo, según lo acordado en la pasada Cumbre de las Américas celebrada en abril pasado en Cartagena (Colombia), será analizado por un grupo de expertos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y su discusión se deberá retomar al conocer los resultados del estudio.
Por su parte, el mandatario guatemalteco explicó que una mesa técnica bilateral, establecida el año pasado, será la encargada de dar seguimiento a los acuerdos alcanzados en este encuentro.
"Estamos en la mejor disposición de hacer una lucha más efectiva en contra del narcotráfico", señaló Pérez Molina.
Además del combate al tráfico de drogas, indicó, las autoridades también acordaron acciones conjuntas para detener la actividad de las pandillas juveniles que delinquen en ambos países de forma coordinada.
"Como parte del intercambio de información estamos viendo que el tema sea compartido entre los dos países, porque se ha detectado que hay procedimientos y metodología que utilizan las maras (pandillas)" en las dos naciones, aseguró Pérez Molina.
El gobernante guatemalteco destacó que los problemas de seguridad que padecen Guatemala y Honduras no son exclusivos de estos países "sino que los compartimos en toda Centroamérica".
Desde esa perspectiva se manifestó convencido de que el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien el próximo 29 de junio asumirá por un período de seis meses la presidencia pro témpore del Sistema de Integración Centroamericana (Sica), sabrá dar seguimiento a las iniciativas regionales en materia de seguridad.
"Estoy seguro que el presidente Ortega hará su mejor esfuerzo para lograr que los problemas que nos unen vayan teniendo respuestas cada vez más ágiles", anotó Pérez Molina.
Ortega recibirá la presidencia pro témpore del Sica de parte de Lobo, durante la cumbre ordinaria de mandatarios centroamericanos que se celebrará en Tegucigalpa el próximo 29 de junio.
Tras concluir la reunión de trabajo, Lobo partió de regreso a su país.