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Una crítica situación se plantea en toda Asunción debido a la existencia de un elevado porcentaje de cañerías de agua potable obsoletas que deben ser cambiadas para evitar las pérdidas del vital líquido y los profundos daños que ocasionan a la estructura de avenidas y calles de la ciudad.
El gerente técnico de la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap), ingeniero Carlos Pavón, informó que la extensión de tuberías que deben renovarse en diferentes puntos de la Capital, cuya colocación data del año 1959, supera el millón de metros.
El profesional admitió que debido a la magnitud de esta mejora y a su elevado costo, la ex-Corposana no está en condiciones de encarar la misma en su totalidad, por lo que su implementación necesariamente excederá la presente y sucesivas administraciones.
La erogación que debe hacerse para este proyecto de poner en condiciones toda la re de provisión de agua potable en Asunción está estimada en USD 90 millones, que es un fondo del que no dispone en la actualidad la empresa proveedora de agua.
Entre los barrios más afectados por las constantes roturas de caños y la aparición de profundos baches como efecto negativo del escurrimiento del agua se tiene a Itá Pytã Punta, San Antonio, Roberto L. Petit, Obrero, Bañado Tacumbú, Ciudad Nueva, Jara, Pinozá, entre otros.
ESTUDIOS. De acuerdo a un estudio realizado por la Contraloría General de la República en julio del 2007, las reparaciones de cañerías que encara la Essap en el municipio asunceno no lograron erradicar el problema de las constantes pérdidas de agua.
Al respecto sostiene que entre los años 1995 y 2005, la firma proveedora del vital líquido invirtió la suma de USD 10 millones en arreglos de tuberías, sin que se obtengan resultados positivos. Aclara que en esos costos no se encuentra contemplada la pérdida del agua tratada, la destrucción del pavimento y las molestias que ocasiona a la ciudadanía.
Esta situación subsiste en la actualidad, atendiendo que los cambios de cañerías que se dan son considerados "parches" y en más de una ocasión causaron roces y amenazas de demandas entre la Comuna capitalina y la Essap.
El titular actual de la ex-Corposana, ingeniero Francisco Martínez, indicó que en la medida de las posibilidades irán encarando las tareas de regularización de los puntos considerados más críticos en Asunción, ya que el presupuesto no les permite solucionar de una sola vez el problema planteado.
RENOVARÁN 60.000 METROS DE TUBERÍAS
Actualmente está abierto un proceso para renovar 60.000 metros de cañerías en diferentes barrios asuncenos, a un costo de USD 5 millones. Un 80% de ese dinero es otorgado por el Banco Mundial (BM); en tanto que el 20% restante corre por cuenta de la Essap.
Un total de 12 empresas presentaron su oferta y según el titular de la empresa aguatera, ingeniero Francisco Martínez, los trabajos arrancarían a mediados de marzo.
EL 54% DEL LÍQUIDO NO ES CONTABILIZADO
La existencia de un 54% de agua no contabilizada, que por ende se traduce en una millonaria pérdida económica, fue admitida por el presidente de la Essap, ingeniero Francisco Martínez.
"Nos propusimos reducirla para los próximos años", indicó.
La Contraloría advertía en el 2007 que la empresa y su antecesora -la Corposana- demostraron deficiencia en el manejo del caso.
Pese a las millonarias inversiones el problema continúa y solo en el 2005 el agua derrochada alcanzó el 48,2%, según los informes. Este déficit produjo desde 1994 una pérdida a la institución y a las arcas estatales de unos USD 12.500.000. Se agrega que para subsanar la situación, el Estado ya invirtió más de USD 5.500.000.
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