La crisis de las tierras de Ñacunday desnuda el negociado que hacen los funcionarios del Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) con las tierras ofertadas por el Gobierno a los dirigentes carperos en la zona de Alto Paraná.
El procurador general de la República, Enrique García, ofició de vocero de la reunión que se desarrolló ayer en Mburuvicha Róga y ratificó la existencia de tierras públicas en Italiano Cué-Cedrales, Yacaré Cué-Cedrales y una propiedad en Alto Verá, desautorizando así al titular del Indert, Marciano Barreto.
Sin embargo, García reveló que se detectó una situación muy grave y que las tierras fueron arrendadas a sojeros, por los propios funcionarios del Indert.
Ayer, desde muy temprano, se habló de la inminente intervención del instituto agrario, la cual se confirmará esta mañana, según las fuentes.
El lunes, el secretario general Miguel López Perito habló de la posesión de 30.000 hectáreas para lograr que los carperos abandonen en forma pacífica las tierras ocupadas del empresario sojero Tranquilo Favero y puedan ubicarse en las ofrecidas en forma provisoria. Aseguró que el informe se basa en datos del Indert. Inmediatamente, Barreto desmintió la existencia de 30.000 hectáreas y habló de solo 10.000 hectáreas.
TIRÓN DE OREJAS. Durante la reunión en la residencia presidencial, el presidente Fernando Lugo dio un tirón de orejas a Barreto por desmentir a López Perito y hablar de la inexistencia de tierras en las zonas aledañas al lugar donde se encuentran los carperos.
Incluso, públicamente se reconoció que hubo un problema de comunicación y coordinación en el Ejecutivo. Del encuentro participaron López Perito, el procurador García, el gobernador José Ledesma (San Pedro), el asesor jurídico Emilio Camacho y Barreto. "Para nosotros está totalmente aclarado el tema. La información de la disponibilidad de tierras tiene un origen documental y está siendo corroborado técnicamente", explicó García. El documento que hace referencia del Gobierno arroja la disponibilidad de lotes dentro de antiguas colonias del Indert que aparecen como no adjudicados y como no solicitados. "Por eso es que, si la verificación arroja zonas ocupadas, estaríamos frente a arrendamientos tratados inescrupulosamente bajo modelos de corrupción y violando la ley", denunció.
López Perito confirmó a ÚH que detectaron llamativamente plantaciones de sojas en las tierras ofrecidas por el Gobierno. "Vamos a investigar", dijo.