Julio Berríos, abogado del exdictador, dijo que "después de haber tenido una alza de su presión arterial a un nivel que lo puso al borde de otro derrame cerebral, lo más correcto es que se le mantenga algún tiempo en el hospital bajo observación".
Las autoridades panameñas informaron ayer que Noriega, que cumplirá 78 años el próximo sábado, se encontraba "estable" y que "podría" ser dado de alta este jueves, dependiendo de los resultados de un encefalograma" y de un "dúplex cardíaco" que se le practicarían para descarta coágulos de sangre en la carótida.
Berríos dijo a la televisión local que las autoridades deben tomar en cuenta que el centro penal asignado a Noriega, situado en una zona selvática a unos 40 kilómetros al norte de Ciudad de Panamá, no solamente está lejos de la capital sino también de algún centro médico.
El abogado también reclamó que la defensa no ha tenido acceso a los exámenes médicos realizados al exgeneral ni tampoco se ha permitido que sea evaluado por especialistas contratados por la familia.
Según Berríos, el trato que recibe su defendido es contrario a lo pactado en el canje de notas de extradición suscrito entre Panamá y de Francia, en las que se señalaba que debían mantenerse ciertos privilegios, como acceso a una computadora personal y un tiempo para realizar ejercicios.
Berríos indicó que el equipo de abogados de Noriega no tiene contemplado, por ahora, solicitar el depósito domiciliario, al cual tendría derecho Noriega debido a su edad y deterioro físico, según ha explicado la defensa.
Noriega fue llevado el domingo al hospital Santo Tomás tras presentar "un cuadro de hipertensión con posibilidad de un derrame cerebral", según el diagnóstico de galenos de la cárcel El Renacer, donde fue recluido a su llegada al país el pasado 11 de diciembre.
El mismo domingo se informó de que los exámenes practicados en el hospital al exgeneral arrojaron que su estado de salud era "normal" y que debía permanecer en observación 24 horas, pero el martes las autoridades de Salud notificaron que el otrora "hombre fuerte" permanecería otras 48 horas en la unidad de cuidados intensivos para seguir su evolución.
Noriega, quien gobernó de facto Panamá entre 1983 y 1989, retornó en diciembre al país luego de cumplir 21 años de cárcel en Estados Unidos y Francia por delitos de narcotráfico y lavado de dinero.
Derrocado en 1989 por una invasión estadounidense, el exgeneral afronta en Panamá penas de 60 años de cárcel por diversas condenas relacionadas con delitos como homicidio, violaciones a los derechos humanos e, incluso, deforestación.