El elevado costo de las verificaciones y la exigencia de los controles, pese al mal estado de las calles, fueron los principales cuestionamientos que movieron a más de 200 conductores a marchar en caravana contra la inspección técnica vehicular.
Desde el Banco Central, los automovilistas encendieron sus motores para partir rumbo al Panteón de los Héroes, exigiendo la suspensión de la Ley 3.850 que establece la obligatoriedad de la verificación.
Sobre la avenida Mariscal López, algunos automovilistas se incorporaron a la marcha de vehículos que se dirigía al microcentro, y los que no lo hicieron apoyaron desde sus vehículos con bocinazos.
POSTURAS. Las personas que se congregaron en frente al BCP coincidieron en que el costo es "irrisorio" y que antes de que la ley entre en vigencia se debería hacer un sondeo con la ciudadanía. Asimismo, ninguno se manifestó en contra de que se controlen los automóviles.
"Es una vergüenza; se debió consultar primero con la gente, no atropellarnos con esta ley", se quejó Christian Vega.
Si bien la reglamentación se emitió en el 2009, las verificaciones y los controles entran en vigencia recién a partir de este año.
Roberto Espínola, de la organización Basta Ya y uno de los coordinadores de la caravana, apuntó que la ley es discriminatoria e injusta.
"No puede ser que un taxista pague G. 70.000 y nosotros los ciudadanos tengamos que pagar G. 210.000", agregó.
Para Martín Belizan, quien participó de la caravana, son los municipios los que deben en cargarse a realizar los controles.
Dijo que con una nueva reglamentación se puede destinar parte de los fondos en el mejoramiento de las calles.
Así, los manifestantes se sumaron a los cerca de 100 intendentes que pidieron el pasado lunes una acción de inconstitucionalidad y una medida cautelar para anular la ITV. Los peatones también dieron muestras de apoyo a la manifestación. Con sus pulgares arriba, prefirieron aguardar pacientemente a que pase la caravana, para cruzar después la calle.
PRECIOS. Los precios de la inspección varían de acuerdo al porte y al tipo de rodado. Para los ómnibus cuesta G. 420.000, mientras que para los camiones tiene un costo de G. 385.000.
Los transportistas de vehículos de carga deben abonar G. 280.623 y los automóviles G. 210.467. Los transportes escolares, motos y taxistas tienen que pagar 70.156 guaraníes.