El ministro del Interior, Carlos Filizzola, defendió el protocolo policial para los desalojos y aseguró que la Policía Nacional cumplió a cabalidad con la orden de expulsión de los carperos de las fincas de los colonos brasileños Valdeir Berle e Ivani Rubenich, en Ñacunday.
"Si el desalojo se entiende como entrar, pegarle a la gente y sacarle con el uso de la fuerza solamente, están equivocados. Nosotros tenemos un protocolo que lo que busca es desocupar el lugar. La orden judicial pide que se desocupen estas fincas y estas fincas hoy están desocupadas", sentenció el titular de la cartera estatal durante una conferencia de prensa.
En ese sentido, el secretario de Estado sostuvo que la Policía ya utilizó el mismo protocolo en otros desalojos anteriormente y que en varios casos se logró sacar a los ocupantes de las tierras sin utilizar la violencia.
Sobre la tardanza de la Policía para hacer cumplir la resolución que dispuso el desalojo, el ministro aseguró que esto se debió a una cuestión administrativa.
"La orden del juez llegó en enero recién a la Policía, si bien es cierto que la resolución fue expedida por el magistrado ya en diciembre. Hubo un retraso para que llegue el documento a la Policía Nacional", aseguró el ministro.
Con respecto a las nuevas fincas que están siendo ocupadas por los carperos en Ñacunday, el ministro señaló que debe haber una nueva orden de desalojo para poder sacar a los ocupantes de este lugar. Aseguró que se respetará lo que dicte la Justicia.