El juez Penal de Garantías de Iruña, Omar Vallejos, revocó la libertad ambulatoria del dirigente carpero Rosalino Casco, alias Kiko, el lunes 6 de este mes, pero recién ayer, a las 15.00 horas, 48 horas después, la medida fue oficiada a la jefatura de Policía del Alto Paraná, según manifestó la fiscala María del Carmen Meza.
Mientras, el dirigente carpero se paseaba tranquilamente entre los agentes policiales en la mañana de ayer, durante la verificación de un inmueble perteneciente a Valmir Berle Mahlot, en la colonia Paranambú del distrito de Ñacunday, por parte de una comitiva judicial policial, encabezada por el oficial de justicia Wilfrido Prieto.
PROCESO. El magistrado ya había dispuesto la prisión por pedido de la agente fiscal María del Carmen Meza, pero el ofició no fue remitido a la Policía del Alto Paraná.
La violación de una de las medidas impuestas a Rosalino Casco, en un proceso por invasión de inmueble y coacción, en el que está imputado, fue la causa que derivó en la revocación de la medida judicial, según los antecedentes obrantes en el juicio.
Casco no debía acercarse a un radio de mil metros de las fincas que habían sido invadidas entre abril y julio del año 2011, pertenecientes a la firma Agrosilo Santa Catalina SA, según la Justicia.
Sin embargo, según la denuncia de los abogados de la firma agropecuaria, el dirigente imputado ingresó en enero último a la finca para acompañar a un grupo de efectivos militares de la Dirección del Servicio Geográfico Militar (Disergemil), para la colocación de mojones por pedido del Indert. Esta situación fue sumamente criticada por los productores.