"Gracias Valmir, mediante vos recuperamos la tierra pública", rezan grandes carteles y pasacalles que los carperos de Ñacunday distribuyeron ayer a lo largo de los más de 7 kilómetros que ya tiene actualmente el campamento, desde el cruce Paranambu hasta las orillas del río Ñacunday, a lo largo de la ruta a Mayor Otaño. El mensaje está dirigido al productor sojero brasileño Valmir Berle Mahlot, cuya finca estaban ocupando los carperos, y quien obtuvo una orden de desalojo firmada por el juez Rafael Jacobo, de Santa Rita, que no fue cumplida.