Por Darío Arámbulo
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La Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) es el organismo más importante del Gobierno Nacional de lucha contra las drogas, aunque en cuanto a la lucha contra la droga de moda, el crac, se encuentra superada porque la Unidad de Reducción de Microtráfico solo cuenta con 12 personas operativas.
Esto no se debe solamente a una cuestión de la institución, sino de todos los poderes del Estado que no permiten que nuevos agentes especiales se sumen a la institución, y no crean rubros para que más hombres y mujeres se unan al combate a las drogas.
Francisco Ortiz, de la Dirección de Comunicaciones de la Senad, analiza la situación y dice que para luchar contra el microtráfico y evitar que el chespi siga dañando a las familias, se necesitan como mínimo 50 personas operativas, solo en Asunción.
"Estos agentes especiales deben estar netamente realizando trabajos de inteligencia y operaciones en ese campo", refiere el entrevistado. Agrega que a nivel nacional la Senad cuenta con 150 agentes.
Considerando que según datos estadísticos de los antidrogas de que en Asunción existen tres focos de venta de crac por barrio, que superan los 200 puestos de venta, y que en la Senad solo existen para Asunción y Central 12 agentes especiales de la unidad encargada de combatir este ilícito, el panorama es oscuro.
DENUNCIAS. El funcionario de la Senad explica también que en la base de Asunción se reciben aproximadamente 15 denuncias por día de presuntos puestos de venta de crac. Esto incluye zonas dentro de la capital y del Departamento Central.
Esto más unas 450 denuncias por mes y 5.400 al año de informes sobre presuntos puestos de distribución de crac, pero por la escasez de personal no pueden responder en la medida que exige la situación.
En la Senad, desde el año 2006 que no egresan agentes antidrogas nuevos, pues el Gobierno no desembolsa el dinero del presupuesto de gastos para que nuevas personas se incorporen a la lucha.
DESVENTAJA. "Estamos en desventaja contra el microtráfico... hay poco recurso humano", refiere Ortiz. Además, en cada operativo que realizan en los sectores urbanos cada vez encuentran más crac y ya muy poca marihuana o cocaína.
El tráfico de crac aumentó y se convirtió en la droga de mayor consumo porque su costo es inferior al de la marihuana y de la cocaína, entonces puede permear en todas las capas sociales.
Eso también implica que la persona que se quiere dedicar a la venta de esta droga no necesita tener mucho dinero para involucrarse en el microtráfico.
En los últimos tiempos se ha dado el caso de familias enteras metidas en la venta del crac.
En muchos casos caen solo algunos de los miembros de la familia y entonces los restantes no aprehendidos quedan al frente del negocio.
La cifra
450
casos de venta de crac son denunciados cada mes en la Secretaría Nacional Antidrogas. Con pocos agentes están en desventaja en la lucha contra el chespi.
NUESTRA JUSTICIA TAMPOCO COLABORA
Tanto desde la Senad como Antinarcóticos de la Policía se reclama que los jueces en muchos casos benefician con medidas alternativas a la prisión a microtraficantes que son aprehendidos o detenidos por los antidrogas, bajo el pretexto de que se incauta poca cantidad de droga.
"El crac de por sí tiene poco peso, pero la Justicia tiene que tener en cuenta la nocividad. Además que la ley es clara, no castiga el peso, sino el delito de comercializar droga", refiere el encargado de la Dirección de Comunicación de la Senad. Ortiz comentó que existen casos de personas que fueron beneficiadas con la medida de prisión domiciliaria, y que estas se vuelven a dedicar a la distribución de crac, pero desde su mismo domicilio. "Hay gente que no viola la medida del juez, de estar en su casa. Pero siguen traficando", mencionó.