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PARÍS - ATENAS
Grecia dejó escapar otra fecha límite ayer para responder a las dolorosas condiciones exigidas para un nuevo rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, mientras la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, dejaban en claro a Atenas que el tiempo se acaba.
Un fracaso a la hora de cerrar el acuerdo para obtener los 130.000 millones de euros del rescate podría llevar al país heleno a una caótica suspensión de pagos que podría poner en peligro su futuro en la eurozona.
Merkel aumentó la presión, y dijo que Atenas tiene que llegar a un acuerdo con la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI, conocidos como la "troika", para obtener los fondos necesarios para pagar una deuda que vence en marzo.
Los dirigentes de la coalición en el poder en Grecia, que afrontan unas probables elecciones anticipadas en abril, se muestran reticentes a aceptar otro paquete más de medidas tremendamente impopulares, con reducciones de salarios y pensiones, recortes de empleos e iniciativas para luchar contra el fraude fiscal.
En una rueda de prensa conjunta tras una reunión en París, Merkel y Sarkozy dijeron que quieren medidas rápidas de Atenas.
"Queremos que Grecia se quede en el euro", manifestó Merkel. "Quiero dejar en claro una vez más que no habrá acuerdo si las propuestas de la troika no se aplican. Están sobre la mesa (...). Algo tiene que pasar rápidamente", añadió.
Merkel, cuyo país es el principal contribuyente de la UE, dejó claro que el acuerdo afecta no solo a Grecia sino a la eurozona, que teme que una suspensión de pagos perjudique a economías más grandes como la española o la italiana.
"Hay mucho en juego para toda la eurozona", aseguró.
Sarkozy aseguró que nunca han estado más cerca de un acuerdo con Grecia, pero sostuvo que los líderes políticos griegos han hecho compromisos, y tienen que aferrarse a ellos y cumplirlos, ya que no tienen más alternativa puesto que el tiempo corre en su contra.
Anteriormente, un funcionario del Gobierno griego negó que los tres partidos de la coalición en el poder recibieran un ultimátum para responder el lunes, después de semanas discutiendo sobre otra ola de austeridad.
En Bruselas, la Comisión Europea fue clara.
"Ya hemos superado el plazo límite", aseguró el portavoz Amadeu Altafaj en una rueda de prensa en la que añadió que las autoridades griegas aún tienen que tomar las decisiones necesarias.
Al preguntársele su opinión sobre la exigencia de reducir el salario mínimo griego, el portavoz Altafaj respondió que es de unos 871 euros mensuales, frente a los 748 euros de España y los 566 en Portugal, que sí ha recibido otro rescate.
ESPERAN ACUERDO
Las negociaciones para un nuevo rescate -que sería el segundo de Grecia desde 2010- y un acuerdo complementario para aliviar el enorme peso de la deuda del país se han prolongado por semanas, llevando la paciencia de la UE a un límite. El primer ministro griego, el tecnócrata Lucas Papademos, intentó convencer el domingo a los líderes de los tres partidos en su coalición de gobierno a que firmaran las condiciones para el rescate.
Un portavoz del partido socialista PASOK dijo el mismo día que aún seguían sin resolver varios importantes asuntos en sus propuestas.
El primer ministro rumano Emil Boc renunció ayer, cediendo ante las protestas masivas contra las medidas de austeridad respaldadas por el FMI.