Para prevenir las situaciones que podrían significar un riesgo para la salud de los escolares, durante la realización de actividades recreativas o de educación física en las escuelas, las autoridades sanitarias y educativas recomiendan a los padres llevar a sus hijos a una evaluación clínica.
Normalmente, las instituciones educativas incorporan este requisito a la hora de habilitar a los alumnos para la realización de la materia de Educación Física, pero la evaluación no siempre está bien orientada, según refiere Salud Pública.
Para la realización de esta evaluación, el Ministerio de Salud habilita todos sus servicios asistenciales en forma gratuita y emitió la Resolución N.º 8, por la cual se aprueban las directrices de evaluación para la actividad física pedagógica, recreativa y deportiva escolar.
EJERCICIOS. La doctora Elke Strubing, directora de Salud Integral de la Niñez y Adolescencia, indicó que el objetivo de la revisión médica es verificar si el alumno es apto o no para hacer ejercicios físicos o si los debe realizar bajo ciertas restricciones.
También explicó que el objetivo de la actividad física es crear en los niños y adolescentes aptitudes saludables para prevenir o combatir situaciones de sedentarismo que llevan al surgimiento de enfermedades cardiovasculares, obesidad o diabetes.
CERTIFICADOS. La doctora Strubing recomienda realizar la revisión médica de antemano, ya que no será posible atender a los más de 1 millón de escolares entre febrero y marzo. Sin embargo, informó que los certificados de salud de agosto o setiembre del año pasado, sirven para presentar en las instituciones educativas. El servicio de inspección del Ministerio de Salud se realizará a lo largo del año.
También aclaró que ciertos estudios como análisis, electrocardiograma y otros solo se piden en casos en que el médico considere necesario, ya que las actividades físicas que se realizan en las instituciones educativas no son de alta competición.
Además se considera que los profesores de Educación Física conocen los riesgos relacionados con las prácticas y los efectos derivados de las características ambientales, como temperatura, clima, polución, terreno, etcétera.
LA REVISIÓN. El pediatra Daniel Garay sostiene que la evaluación clínica del niño previo inicio de clase implica el seguimiento de un proceso que se supone se vino realizando siempre. "Es decir, es un chequeo rutinario que contempla volver a investigar los antecedentes patológicos personales, o enfermedad y la consecuencia sobre el estado de salud que ello acarrea".
Asegura que también son importantes los antecedentes patológicos familiares, como la diabetes, hipertensión arterial, obesidad u otras".
Según el médico, el examen físico-pediátrico consiste en investigar el funcionamiento de los aparatos y sistemas del cuerpo, y solo en casos sospechosos pedir estudios específicos.
Añade que la inspección médica debe considerar además el estado nutricional del niño, y de ser posible una evaluación del desarrollo psíquico y neurológico.