Lunes 16/JULIO/2007
Tras la aparición de Enrique Galeano, el Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP) afirmó esta mañana en una conferencia de prensa, que el gobierno de Nicanor Duarte Frutos, ampara a la mafia.
En ese sentido, el ex secretario general del gremio y actual miembro de la directiva, Julio Benegas, dijo que el gobernante no hace nada por luchar contra la mafia que opera en Yby Yaú y cuestionó el hecho de que tenga como su hombre de confianza al diputado Magdaleno Silva, sindicado como uno de los culpables de la desaparición forzada del comunicador.
"Duarte Frutos ampara a un representante político de la mafia que estuvo involucrado en el objeto de la desaparición del compañero", cuestionó Benegas.
Agregó que el jefe de Estado encubre a los representantes políticos mafiosos al afirmar que todo esto era una farsa de parte de los líderes sociales y sindicatos, la prensa y el sector opositor.
El diputado Magdaleno Silva había afirmado ayer durante su programa radial que traería de los bigotes a "Kike" para llevarlo a cárcel, mencionó.
"Se pueden discutir muchas cosas y preguntarnos también porqué el compañero sobrevivió sin la aparición pública y pregunto a todo el mundo qué haríamos si nos están amenazando con matar a nuestro hijo. Una señal de vida significaría la muerte", añadió el ex secretario del SPP al justificar el silencio del comunicador durante estos 18 meses de desaparición.
Agregó que en Yby Yaú se registraron al menos 40 muertes y 4 desapariciones en el transcurso de 10 años, presuntamente por vinculaciones con la mafia.
Por su parte, el periodista Coco Arce sostuvo en una entrevista con Radio Uno que "jamás" dijeron que "Kike" estaba muerto.
"Nunca dijimos eso. Todo esto nos hace corroborar la hipótesis del sindicato de que esta es una desaparición forzada y seguiremos exigiendo juicio y castigo para los responsables de su desaparición", precisó.
PLENARIA. Hoy a las 19.30 se llevará a cabo una plenaria en el local del SPP para analizar a partir del testimonio de Galeano que indica que sicarios de la mafia afincada en la zona de Yby Yaú bajo la amenaza de matar a su hijo lo obligaron a abandonar el país y darse por desaparecido.