La Conferencia Episcopal Paraguaya, luego de su asamblea Plenaria n.º 192 ratificó su repudio contra el aborto y el matrimonio gay. Alegó que la familia se está desvirtuando y deteriorando rápidamente.
Edmundo Valenzuela, nuevo arzobispo coadjutor de Asunción, y Claudio Giménez, presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP). Foto: José Molinas
Entre los principales puntos desarrollados durante la Asamblea Plenaria de los obispos de Paraguay, aparecieron temas como el aborto, el matrimonio gay, el deterioro de las familias, la realidad humana y la misión de la Iglesia entre otros, según un informe oficial.
Defendieron una vez más la postura de que el matrimonio debe ser entre hombre y mujer y que eso debe ser difundido.
En este sentido, la CEP manifestó su preocupación por las ausencias prolongadas de la madre o el padre, o ambos, que viajan al exterior por motivos económicos y dejan así a sus hijos al cuidado de familiares o encargados.
Señalaron, como amenazas a las familias la existencia de una mentalidad abortista persistente, el feminismo exacerbado y el relativismo moral. Aseguraron que la Iglesia seguirá defendiendo la vida humana desde el momento de la fecundación.
De acuerdo a un resumen oficial entregado por la Conferencia "La liberalización y banalización de las prácticas abortivas, son crímenes abominables".
Intensificaron su preocupación por las familias descompuestas y particularmente los jóvenes, que según el comunicado, son víctimas de una sociedad de desencanto y desorientación.
Tu opinión nos interesa
Hemos decidido dar otra opción para que los internautas puedan dejar sus comentarios. Este sistema estará basado en la utilización de una cuenta de la red social Facebook. Creemos esto permitirá una mayor transparencia y responsabilidad en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión.