Por Édgar Medina
CIUDAD DEL ESTE
Ciudad del Este sigue siendo el lugar de tránsito y captación de personas, víctimas de trata a nivel nacional e internacional, según los organizadores de un taller de capacitación realizado entre el jueves y el viernes en el Alto Paraná.
Advirtieron que los explotadores generan una relación afectiva con sus víctimas o utilizan a hijos menores para presionar a las mujeres, quienes son los blancos en los casos de explotación sexual.
El taller dirigido a funcionarios del Ministerio Público, el Poder Judicial y policías del departamento de Trata de Personas y Delitos Conexos del Alto Paraná estuvo organizado por el Grupo Luna Nueva, el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales, con el apoyo de la Unión Europea.
Se trató la parte legal, investigativa y la ruta de las redes de trata de personas y los organizadores eligieron a Ciudad del Este por ser parte de la ruta de trata de personas, según la licenciada Raquel Fernández, del Grupo Luna Nueva.
FRONTERA. Los departamentos del Alto Paraná, Caaguazú e Itapúa aparecen como los principales destinos del tráfico de personas para explotación sexual, de acuerdo con los datos registrados por la División de Trata de Personas y Delitos Conexos de la División de Investigación de Delitos de la Policía Nacional.
Resaltan las localidades fronterizas como Ciudad del Este, Hernandarias, Santa Rita, Mbaracayú, San Alberto, en el Alto Paraná y en muchas ocasiones la trata de personas a nivel interno sirven como una especie de adiestramiento, ya que las víctimas luego pueden ser trasladadas al exterior.
En cambio, fuera del país los destinos son la Argentina en Sudamérica y España en Europa. En ese contexto se descubrió que en el continente europeo existen cadenas de prostíbulos que hacen rotar a las paraguayas cada dos semanas, reveló el oficial 2.º Javier Orué, de la Policía Nacional.
Para el efecto utilizan vías alternativas de salidas del país, aprovechando el deficiente control migratorio o simulan supuestos viajes turísticos por ciudades europeas.
Las explotadoras, en su mayoría mujeres, aprovechan la parte sensible de sus víctimas, generando una relación afectiva. En su mayoría, las víctimas proceden de hogares donde sufren maltratos o cualquier tipo de abuso. Las menores que abandonan sus casas por algún motivo son las más vulnerables para los captadores, señala el informe.