La prueba de carga realizada ayer por la Facultad de Ingeniería UNA en el cuestionado viaducto de República Argentina y Eusebio Ayala determinará, en base a cálculos milimétricos, si la estructura puede ser habilitada el viernes para la circulación.
El estudio llevado a cabo por expertos locales -el primero en nuestro país- consistió en analizar el nivel de deformación de la estructura del puente bajo la presión de cuatro camiones de 24 toneladas cada uno, a través de relojes medidores ubicados debajo del viaducto, simulando el peso del flujo de vehículos que circularán por el lugar.
"El valor de anomalía no debe superar los 10 mm, que es el límite máximo admitido, de lo contrario no puede ser habilitado el viaducto", afirmó el Ing. Sergio Gavilán, responsable del proyecto. Acotó que mañana ya estará el informe en manos de la Comuna.
Por su parte, el Ing. Germán Fleitas, director de Obras Municipales, indicó que el resultado de la obra es vinculante a la habilitación del viaducto, pero sostuvo que la construcción tiene todas las garantías necesarias y esta es solo una prueba "objetiva" de confirmación.
"Por supuesto que es vinculante la prueba con la habilitación, si dicen que no está listo, entonces no se habilita el viaducto. Pero creemos que saldrán bien las pruebas, porque la obra es segura y este estudio va a confirmar eso", apuntó.
Mientras se realizaban las pruebas, ciudadanos que circulaban por la zona ironizaban, pero todos coincidían en señalar que evitarán pasar por el lugar una vez habilitado el camino. "El puente de isopor o el puente Brunetto yo le llamo. Cuando se habilite ni loco paso más por este ñembo puente", expresó Silvio Arce, comerciante de la zona.
CAOS. El tramo de las avenidas Eusebio Ayala y República Argentina afectado por las obras estuvo clausurado a partir de las 8.30, debido a que la circulación de vehículos por esa zona dificultaría las pruebas de carga.
Esto generó innumerables molestias a los conductores, que ante la falta de información y señalización pertinentes debieron desviarse de sus caminos habituales, lo que ocasionó escandalosos bocinazos, enojo y agresiones entre conductores y la Policía Municipal de Tránsito, que no colaboró con su prepotencia y falta de paciencia y educación.
Muchos conductores fueron desviados a calles sin salida y algunos incluso entraron de contramano en República Argentina para salir del caótico embotellamiento.
"Unos ineptos son, nos quedamos acá encerrados, tenemos que desviar otra vez todo el camino, esta clase de improvisación nos caracteriza" mencionó Graciela Acosta.
DESPROLIJIDAD EN MANEJO DE INFORMACIÓN
Desde un primer momento la desprolijidad marcó presencia en el manejo de la información sobre la prueba de carga llevada a cabo ayer.
En principio, la Municipalidad informó que el estudio a realizarse en el viaducto empezaría a las 6.30, pero luego de una hora, el Ing. Germán Fleitas, director de Obras Municipales, se presentó al lugar para explicar que recién al mediodía se estaría realizado la prueba.
Llegado el mediodía, los medios de comunicación concurrieron de nuevo a la zona de obras, pero otra vez el examen se atrasó por dos horas. Recién a las 14 empezó la prueba de carga.
Muchos periodistas tuvieron que acampar en el lugar.