Bogotá, 4 jun (EFE).- El guerrillero colombiano Rodrigo Granda, conocido como el "canciller" de las FARC, fue trasladado hoy de la prisión de seguridad en la que estaba recluido y quedará bajo custodia del Episcopado en Bogotá, informaron fuentes oficiales.
Un portavoz de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) confirmó a Efe que Granda es esperado en el complejo de edificios del Episcopado, situado en el noroeste de la capital colombiana.
Granda, el más prominente rebelde de las FARC preso en el país, fue evacuado de la cárcel de La Dorada, localidad a unos 120 kilómetros de Bogotá, en un helicóptero que lo transportó hacia Palanquero, base de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) en la población vecina de Puerto Salgar y desde donde será llevado a la capital.
Granda no se ha acogido al "proceso de excarcelación" unilateral del presidente Álvaro Uribe, pero sí ha aceptado, según su abogado, hacer esfuerzos por el acuerdo humanitario, como se llama el canje de presos de las FARC por 56 rehenes que esa guerrilla tiene en su poder.
El insurgente había sido arrestado en diciembre de 2004 en Caracas, dentro de una operación encubierta que desató una crisis diplomática con Venezuela, y en mayo de 2006 fue condenado a cinco años y diez meses de prisión, por "rebelión agravada".
Además, está solicitado en extradición por las autoridades en Asunción, donde fue procesado por su presunta implicación en el secuestro en 2001 de Cecilia Cubas, hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas y quien fue hallada muerta a comienzos de 2005.
El insurgente fue trasladado por una comisión conformada por el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, y el director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), el general en retiro Eduardo Morales.
El letrado Miguel Ángel González, defensor de Granda, también participó en esta operación, con la que se puso fin a intensas gestiones emprendidas hace siete días por el gobierno para convencer al rebelde de que entrara en el programa oficial de excarcelación masiva ofrecido a presos de las FARC por Uribe.
Granda hizo saber el pasado viernes, después de ser visitado en la prisión por su abogado, que no aceptaba entrar en este plan y que tampoco iba a renunciar a las FARC, pero que sí estaba dispuesto a facilitar la negociación del acuerdo humanitario.
Diplomáticos cubanos se entrevistaron el sábado con Granda durante más de dos horas en el penal, pero a su salida no precisaron los detalles de la visita.
La vinculación de Granda con estas gestiones se corresponde con una iniciativa del gobierno francés, según dijo el domingo a Efe Yolanda Pulecio, madre de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, en poder de los rebeldes desde febrero de 2002.
La sugerencia francesa fue conocida en coincidencia con la puesta en marcha del plan de Uribe, que comenzó con el traslado de reclusos excarcelables al presidio de Chiquinquirá, 140 kilómetros al norte de Bogotá.
Un total de 193 presos, 11 mujeres entre ellos, fueron evacuados desde entonces y hasta el domingo desde medio centenar de cárceles de todo el país.
Uribe, quien tiene previsto explicar esta noche al país su decisión, ha presentado esta excarcelación masiva como un gesto que favorezca la entrega, por parte de las (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de secuestrados.
Pero el mando central rebelde informó el domingo que el plan del gobernante era "demagógico", una "farsa" y "tramposo", y se afirmó en que la puesta en libertad de los rehenes, a cambio de más de medio millar de presos, depende de la negociación de un acuerdo de intercambio, en una zona desmilitarizada.
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El ex presidente paraguayo Raúl Cubas aseguró hoy que entenderá si el gobernante de Colombia, Álvaro Uribe, decide poner en libertad a Rodrigo Granda, rebelde de las FARC procesado por el secuestro y muerte de su hija Cecilia Cubas.
Cubas dijo en una entrevista por teléfono con la radio bogotana La W que a veces los jefes de Estado "tienen que tomar resoluciones que están un poco más allá de los intereses de la gente".
"Muchas situaciones se presentan en las cuales hay intereses nacionales, como en el caso de Colombia, que tiene un problema muy serio con la guerrilla", admitió el ex presidente de Paraguay, quien gobernó su país de 1998 a 1999.
Sin embargo, Cubas dijo que él y su familia quisieran que Granda, conocido con el alias de "Canciller" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), pudiera ser entregado en extradición a su país para que sea enjuiciado en Asunción por haber asesorado a quienes secuestraron y mataron a su hija.
Cecilia Cubas fue secuestrada en 2001 y apareció muerta a comienzos de 2005.
Además de la extradición a Paraguay, Granda espera que un tribunal colombiano le condene en un proceso por adiestramiento en actividades terroristas.
La causa ha sido la segunda en la que este rebelde comparece en su país, donde en mayo de 2006 recibió una condena a cinco años y diez meses de prisión por "rebelión agravada".
Granda fue detenido en diciembre de 2004 en Caracas, dentro de una operación encubierta que desató una crisis diplomática con Venezuela, y ha rechazado una oferta de excarcelación condicionada que le hizo el presidente Álvaro Uribe.
Pero la salida de prisión del rebelde ha sido solicitada por el gobierno francés, por considerar que él puede facilitarles al Ejecutivo y a las FARC la negociación del acuerdo humanitario al que los insurgentes condicionan la puesta en libertad de 56 rehenes, entre ellos la colombo-francesa Íngrid Betancourt.
El gobierno de Uribe admitió en el plan de excarcelación a 193 rebeldes, 11 de ellos mujeres. EFE