Por Mílder Melgarejo Valiente
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El Estado, a través del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), oxigena económicamente a los partidos y movimientos políticos con el subsidio y el aporte electoral, figuras legales creadas para sostener a las agrupaciones políticas con dinero público.
El organismo electoral transfirió unos G. 190.000 millones (más de 41 millones de dólares al cambio actual) en cuatro años a las agrupaciones políticas, según documentos de la ejecución del Presupuesto General, del 2007 al 2010.
En la planilla se detallan ambos montos. Sumados los aportes dan G. 100.000 millones; mientras que sumados los subsidios llegan a G. 98.000 millones.
Los aportes y subsidios provienen de los impuestos que paga la ciudadanía, que se depositan en el Ministerio de Hacienda, el cual a su vez los entrega al TSJE, que los redistribuye a los partidos políticos.
No contentos con la millonaria suma que reciben del organismo electoral, los partidos consiguieron cupos en dicha institución para ubicar a sus afiliados, quienes en su mayoría estuvieron cobrando sin realizar ningún tipo de trabajo, según constata la investigación que está realizando la Fiscalía Anticorrupción.
EL SUBSIDIO. Los partidos y movimientos políticos reciben el subsidio electoral para cubrir los gastos de la campaña proselitista. Específicamente, cobran por los votos obtenidos para cada cargo.
La rendición de gastos de la campaña debe ser presentada por los partidos a más tardar 60 días después de las elecciones, y el TSJE tiene tres meses de tiempo para desembolsar el dinero.
El subsidio es proporcional al gasto que tiene cada agrupación política en las elecciones municipales y generales.
Los gastos de la campaña deben estar debidamente documentados. El balance se presenta ante el Tribunal Superior de Justicia Electoral. Este documento se guarda bajo siete llaves. Ni el TSJE ni los partidos informan al público su rendición de cuentas.
EL APORTE. El Presupuesto General de la Nación contempla que la Justicia Electoral deberá distribuir anualmente entre los partidos políticos un aporte del Estado, de acuerdo a la representación parlamentaria de cada agrupación. Esa es la diferencia con el subsidio, que alcanza a todos, mientras que el aporte solo a aquellos que llegaron al Congreso. Las agrupaciones políticas no están obligadas a rendir cuentas sobre el uso que le dan al dinero que reciben en concepto de aporte electoral.
AGENCIA DE TRABAJO. Aparte del dinero legal por estos conceptos, los partidos políticos utilizan al TSJE como agencia de empleo, otorgándole millones para contratar personal. De esa manera ubican a sus operadores como funcionarios. Solamente el año pasado, se contrataron 17 mil personas, cupo de los partidos y de cada uno de los 125 legisladores.