Los obreros que murieron al derrumbarse la construcción de un supermercado en Lambaré, donde otros siete trabajadores resultaron heridos, no contaban con ningún tipo de garantía laboral, como el caso del seguro de IPS. Los compañeros de las víctimas reconocen que en este tipo de trabajo la informalidad es la regla.
Familiares y compañeros de Martínez denunciaron la falta de garantías laborales para el sector. TELEFUTURO
La familia de Catalino Martínez, quien murió en el siniestro junto a Epifanio Miranda, denunciaron a través de Telefuturo que el trabajador no contaba con ningún tipo de seguro médico ni de garantía laboral en la construcción.
"La empresa no le paga nada (de IPS), él trabajaba hasta los domingos", relató Ida Martínez, hemana del fallecido, durante el velatorio en la casa de éste en Villa Cuenca, Cuarta Fase, de la compañía Salado de Limpio.
El hombre, quien se desempeñaba como oficial carpintero de obras, dejó dos huérfanas y ahora su viuda, Mabel Peralta, se encuentra desesperada porque Catalino era el sostén de la casa.
La situación de la familia de Martínez y sus compañeros se torna aún más difícil, porque los mismos habían sido contratados por Silfo Aceval para trabajar con Javier Canillas y Asociados en la construcción del supermercado El Pueblo.
Los obreros reconocen que para este tipo de labores no se da ninguna garantía a los trabajadores, por lo cual para ellos tener el seguro de IPS "ya es mucho pedir", como dijo Esteban Cubilla, uno de los compañeros de Martínez.
En ese sentido, los familiares manifestaron a Telefuturo que los representantes de la constructora se comprometieron a ayudarlos, pero que al final ni siquiera les atienden las llamadas.
Tu opinión nos interesa
Hemos decidido dar otra opción para que los internautas puedan dejar sus comentarios. Este sistema estará basado en la utilización de una cuenta de la red social Facebook. Creemos esto permitirá una mayor transparencia y responsabilidad en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión.