De manera silenciosa y no como acostumbra a hacerlo a través de conferencias de prensa, el Poder Ejecutivo colgó en la página de internet de la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC) los principales resultados de pobreza y distribución de ingresos, correspondientes a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del 2009.
El ministro de Hacienda, Dionisio Borda, había anticipado el fin de semana último el único dato: la pobreza total cayó en 3%.
Los números de la DGEEC revelan que la pobreza total a nivel país cayó del 37,9% al 35,1% lo cual representa una disminución en la cantidad de pobres del 2,8%. Se trata de 2.191.000 personas que viven en esta situación.
A nivel país, la pobreza extrema, conocida también por indigencia, se mantuvo casi en los mismos niveles (cerca del 19%), en tanto que la pobreza no extrema cayó levemente (ver detalles en los cuadros). En el país viven en indigencia o pobreza extrema un total de 1.175.000 paraguayos.
CONCEPTO. Una persona pobre es aquella que tiene un ingreso que no le permite adquirir un paquete de bienes y servicios que le permita vivir dignamente. Entre los bienes se cuentan los alimentos, como el principal; entre los servicios, educación, salud, entre otros.
Aquellas personas cuyos ingresos ni siquiera alcanzan para pagar una canasta básica de alimentos viven en la pobreza extrema, también conocida como indigencia.
LO ALARMANTE. Los números más preocupantes son los del sector rural, donde la pobreza total creció del 48,8% al 49,8%; es decir, uno de cada dos paraguayos es pobre en el campo. Pero lo más preocupante tiene que ver con los indigentes.
Los nuevos datos indican que en el sector rural la pobreza extrema creció del 30,9% al 32,4% lo cual significa un aumento de 1,5 puntos porcentuales.
LO LLAMATIVO. En ninguna parte del análisis se menciona cómo se pudo reducir la pobreza total a nivel país en una año recesivo como el 2009. Se debe tener en cuenta que conforme a las informaciones dadas a conocer en su momento por el BCP, la economía paraguaya cayó 3,8% el año pasado. Normalmente en años recesivos aumenta el desempleo y la pobreza, pero en Paraguay ello no ocurrió.
Las autoridades atinaron a decir la semana pasada que supuestamente coadyuvó la política de ayuda condicionada que se implementa (subsidio directo a los indigentes).