| texto: | | | imprimir | | | enviar | Alertas SMS | ||||||||||||||||
Luis María Martínez | Escritor
El 18 de julio de 1936, una sublevación militar en el Marruecos español se produce, y pugna por sentar sus tiendas en la Península. Son peligrosos enemigos de la República los que afilan sus zarpas: espuria coalición de monárquicos y fascistas --"fajistas" al bien decir de Unamuno, ya que la misma significa haz o manojo-- descontentos de la situación existente, que les veda privilegios y canonjías.
(...)
Hernández se incorpora al glorioso 5º Regimiento. Las milicias republicanas obtienen victorias en Valencia, Cataluña, Alicante, Albacete... En setiembre es destinado a detener la acechanza que se cernía sobre Madrid desde Talavera la Reina, y una fotografía de la época eterniza el instante en que Miguel Hernández, en una recitación, gesticula ante los soldados del frente. ¡Momento dichoso en que la poesía retorna a su venero, el pueblo, como en el lejano tiempo de los juglares!
(...)
Aparece un encendido poemario suyo, Viento del Pueblo, el mejor testimonio en verso de la Guerra Civil Española, por lo que le valió a nuestro poeta el ser calificado como "primer poeta de la Guerra Civil". Algunos poemas, como "Recoged esta voz", tienen proximidades de alaridos sangrientos, ante la contemplación de la triste suerte de su pueblo, que lucha y se desangra por todos los vasos de su cuerpo.
(...)
Hernández busca refugio en Sevilla, y al no encontrarlo parte hacia Portugal. En la frontera lo apresan y lo devuelven hacia tierra española. Desde entonces es un largo peregrinar por cárceles y mazmorras.
Para la libertad
Escritores amigos gestionan y consiguen que el cardenal francés Baudrillard escriba a Franco, intercediendo por la libertad del poeta. Inesperadamente, esta se produce, y al ser liberado toma el camino hacia una embajada extranjera, sin obtener el asilo deseado. Desorientado marcha, como no sabe dónde, hacia Orihuela. Dos meses bastan para que se produzca nuevamente su detención. Y esta vez ya no saldrá más. Lo juzgan y es condenado a 30 años de reclusión.
"Vivo --escribe por entonces--, me limito a vivir una vida de preso con todas sus consecuencias."
Prepara su último libro, Cancionero y romancero de ausencias. Ya no es el canto que modulara anteriormente. La tensión de su voz cede definitivamente ante una síntesis dramática, en la cual el silencio dice más. Recuerda a su abnegada esposa y es a veces una fotografía o perdidas intimidades las que aventan su inspiración. O una escoba de cárcel...
A tres años de su inicial reclusión, el 28 de marzo de 1942, sin haber cumplido aún 32 años, el poeta muere presa de la voracidad de los bacilos que minaban su cuerpo, cumpliendo, a pesar de sus males, aquel su anticipado presentimiento:
"Moriré como el pájaro
cantando,
penetrado de pluma y entereza,
sobre la dura claridad
de las cosas.
Cantando ha de cogerme
el hoyo blando,
tendido el alma, vuelta
la cabeza,
hacia las hermosuras
más hermosas."
* Extraído del n° 8, 2004.
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|
|||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||