Por Patricia Lima
Aunque para las instituciones oficiales la epidemia "está controlada", casi toda Asunción sigue infestada con el mosquito transmisor del dengue. Un relevamiento de la Dirección de Entomología del Senepa, que concluyó el miércoles en 60 barrios, reveló que 38 zonas mantienen índices de infestación por encima del 5%.
"Es preocupante", reconoció la viceministra de Salud, Norma Duré. Significa que, de cada 100 viviendas, en más de 5 se encuentran larvas. En cualquier momento la epidemia se puede reactivar.
Los datos evidencian además que la población no ha cambiado hábitos y sigue generando criaderos. De acuerdo al muestreo, los reservorios con agua más comunes son los platos de las planteras, latas y cubetas descartables tiradas en los patios y bebederos de animales que no se limpian diariamente. También se encontraron larvas en inodoros en desuso (que deberían estar tapados), en floreros (que deben cambiarse diariamente) y en neumáticos viejos (que podrían agujerearse o mantenerse bajo techo).
Ninguna de las medidas de prevención se cumple, a pesar de que la población las conoce. La gente sabe que debe cambiar el agua de los floreros o poner boca abajo las botellas; pero no lo hace.
gastos. La emergencia nacional que había decretado el Gobierno, el pasado 27 de febrero, concluyó oficialmente el viernes pasado. En esos 60 días, la Secretaría Nacional de Emergencia (SEN) invirtió casi G. 3.000 millones en rubros relacionados a publicidad (ver la infografía de abajo) y el Ministerio de Salud Pública, otros G. 1.000 millones en medios masivos de comunicación. Pero "según los datos de infestación" el mensaje para el combate al dengue no se ha fijado en la población.
Un dato significativo es que no existe diferencia entre barrios de clase alta y baja. Manorá y Las Carmelitas, dos de las zonas más residenciales de la ciudad, mantienen índices de infestación larvaria de 19% y 9%, más altos, por ejemplo, que el área de Tablada, llena de mataderías y basurales, donde la tasa de infestación llega al 7%.