Por Wendy Marton
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Un proceso que comenzó con el interés de ejercer mayor control sobre los recursos que otorga el Estado a las familias en situación de extrema pobreza, hoy contempla un movimiento financiero comercial e inclusivo para miles de personas que antes no tenían acceso por sus condiciones de vida o por los lugares donde habitan.
Alrededor del 23% de familias que reciben las Transferencias Monetarias Condicionadas (TMC), un subsidio estatal, cobran a través de tarjetas de débito, y en el proceso se mueven aproximadamente G. 3.000 millones (US$ 628.930) al mes. Así revelan los datos proporcionados por la Secretaría de Acción Social (SAS).
Actualmente, 109.692 familias reciben las transferencias monetarias, de las cuales 25.895 lo hacen a través de los bancos Visión e Itaú y por medio de Pronet, y acceden a los mismos beneficios que cualquier cliente de estas entidades. Los pagos se realizan bimestralmente.
El programa TMC nació en el Gobierno de Nicanor Duarte Frutos, basado en el programa "Hambre Cero" de Brasil. Según la SAS, el objetivo es romper la transmisión intergeneracional de la pobreza por medio de transferencias monetarias y reforzar las actividades de apoyo socio-familiar a los hogares beneficiados. Está dirigido a los hogares en situación de extrema pobreza del área urbano-rural y busca garantizar el acceso a salud, educación y seguridad alimentaría de los niños, mujeres embarazadas, adultos mayores, comunidades indígenas y personas portadoras de discapacidad.
ACCESO. Para acceder a las TMC, las familias en situación de pobreza deben cumplir varios requisitos, entre los cuales se encuentran la obligatoriedad de enviar a los niños a las escuelas y llevarlos a centros asistenciales sanitarios para controles y aplicación de vacunas. Así, el monto mínimo entregado a cada familia asciende a 250.000 guaraníes (US$ 52,4), y el monto máximo por familia es de 290.000 guaraníes (US$ 60,7), que está distribuido de la siguiente manera: 80.000 guaraníes (US$ 16,7), que corresponden al monto fijo por hogar, también llamado "bono alimentario"; 35.000 guaraníes (US$ 7,3) por cada niño (adolescente) de cero a 18 años (hasta 4 niños por hogar); 35.000 guaraníes por cada adulto mayor de 65 años (hasta 1 adulto mayor por hogar); y 35.000 guaraníes por cada persona con discapacidad física aguda (hasta 1 persona con discapacidad física aguda por hogar).
Actualmente, si bien una de las entidades que acompañan el proceso de bancarización ya tiene un registro de los productos más adquiridos por los beneficiarios de las TMC, por lo menos en la capital del país, el Gobierno busca que las demás entidades también puedan brindar información sobre el consumo de los beneficiarios, según datos de la SAS.
POR BANCO. Según la SAS, a través de Visión Banco perciben las TMC un total de 9.253 familias o beneficiarios, de los cuales 1.141 lo hacen en el Departamento Central; 2.075 en Itapúa y 6.037 en el Departamento de San Pedro. Entretanto, a través de Itaú 7.042 perciben las TMC, de los cuales 2.439 beneficiarios son de la zona del Bañado de Asunción y 4.603 son del Departamento de Caaguazú.
Asimismo, a través de Pronet perciben un total de 9.600 beneficiarios, de los cuales 3.137 son del Departamento de Guairá, 427 son del Departamento de Misiones y 6.036 son del Departamento de San Pedro.
EL PROGRAMA FUE EXITOSO EN BRASIL
El programa "Hambre Cero", implementado por el presidente Lula en el Brasil, en el que está inspirado el programa de Trasferencias Monetarias Condicionadas (TMC), logró sacar a 14 millones de brasileños de la situación de pobreza extrema, que empiezan a demandar productos y servicios y contribuyen a generar un importante dinamismo en la economía. Por lo tanto, si el programa de transferencias monetarias condicionadas tiene éxito como en el Brasil, en breve lapso se podrá tener una experiencia similar con los más de 109.000 compatriotas que reciben la asistencia del Estado, con lo que se pretende sacarlos de la situación de pobreza e insertarlos a un nivel superior que aporte en generar riqueza.