Un fuerte contingente militar acudirá a reforzar las acciones desarrolladas por la Policía, en los departamentos de Concepción, Amambay y San Pedro, en la tarea de búsqueda de los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), según se supo ayer en ámbitos castrenses.
Efectivos militares de las distintas unidades están siendo seleccionados, y algunos ya se encuentran camino al Norte, para colaborar con la tarea mencionada.
El propio presidente Fernando Lugo había señalado tras la finalización del operativo Py'a Guapy, en el marco del estado de excepción que involucró a cinco departamentos, que los militares quedarían en la zona y que volverían a reforzar la labor policial en caso de que los hechos así lo requieran.
De hecho, unos 200 militares permanecen en los destacamentos militares de las zonas de operaciones de los departamentos de Concepción y Amambay.
También en el Chaco se encuentra otro grupo de las Fuerzas Militares, con la misma finalidad.
A ellos se sumaran alrededor de 300 efectivos, para intentar dar con los responsables de la muerte de los suboficiales Carlos Cardozo y Lilio Giménez, víctimas de un ataque del EPP, el jueves pasado, en Kurusu de Hierro, Departamento de Concepción.
Las FFAA aún no determinaron si el nuevo operativo contará con comandantes especiales o seguirá al mando de los comandantes que se encuentran en las zonas afectadas en la búsqueda de los miembros del EPP.
En principio, la tarea principal será la de apoyo, especialmente en la labor de inteligencia, para tentar dar con los sospechosos del último atentado, así como de los secuestros de Luis Lindstron y Fidel Zavala.
Sin embargo, no se descarta que realicen operativos específicos, en la espesura del monte o en sitios determinados por los encargados de la tareas de inteligencia.
EN LA NADA. Oficialmente no se determinó aún la naturaleza de la operación, ello teniendo en cuanta la polémica que había suscitado la movilización de personal de las Fuerzas Militares, con todo su poder bélico, fuera de sus cuarteles.
Algunos opinan que se precisa de una orden especial y específica del propio comandante en jefe de las FFAA, mientras otros sostienen la teoría de que ello no es necesario.
El propio ministro del Interior, Rafael Filizzola, destacó en varias oportunidades la necesidad de introducir cambios a la Ley 1.337, de Defensa Nacional y Seguridad Interna, a fin de que los miembros de las FFAA puedan ser movilizados y puedan entrar en combate, sin necesidad de una orden especial ni de un estado de excepción, sino con la sola determinación de sus comandantes naturales.
Sin embargo, esta propuesta chocó con una férrea oposición en el Poder Legislativo, por los poderes extraordinarios que se le otorgarían al presidente de la República.