El alquiler costaba 500.000 dólares al día. El propietario de la plataforma era la empresa Transocean. La perforación petrolera corría a cargo de Halliburton. Pagaba el alquiler y la perforación la British Petroleum (BP). La plataforma petrolífera explotó matando a once personas y se hundió. BP, Halliburton y Transocean se echan la culpa del accidente unas a otras.
¿Cuál fue la causa del accidente que destruyó la plataforma petrolera del Golfo de México? Existen varias suposiciones. Una de ellas es que falló un dispositivo de seguridad. Otra, que hubo error humano. También se habla de la explosión del hidrato de metano, sustancia que puede encontrarse en las perforaciones a gran profundidad. Para ciertos analistas, la razón principal es que la búsqueda de petróleo a miles de metros de profundidad es una operación peligrosa y expuesta a accidentes.
El 20 de abril pasado se hundió la plataforma del Golfo de México, en el lugar llamado Deepwater Horizon. En un primer momento, BP dijo que no había derrame; luego admitió que se derramaba el equivalente de 1.000 barriles de petróleo al día. Después el Gobierno norteamericano elevó la cifra 5.000 barriles diarios; vale decir, 800.000 litros diarios. De acuerdo con esto, en los 36 días que siguieron al 20 de abril, se han esparcido cerca de 29 millones de litros en el Golfo de México. En círculos científicos se afirma que la pérdida puede ser diez veces mayor.
Las consecuencias ya se sienten. Las costas de Luisiana (Estados Unidos) se contaminan con la marea negra. Mueren animales y se ignora cuál será el saldo final del daño a los animales, las plantas y la gente. El daño económico para la BP ha sido ya de 760 millones de dólares, un porcentaje menor de las ganancias: en los primeros tres meses de este año, BP ganó más de 6.000 millones de dólares. Pero las acciones de la empresa han bajado, sus pérdidas pueden multiplicarse, y el Gobierno estadounidense parece decidido a tomar medidas drásticas.
Debe recordarse que, en 1859, cuando se perforó el primer pozo en Estados Unidos, se encontró petróleo a 21 metros de profundidad. Los yacimientos de este tipo se acabaron, están a punto de acabarse, o se encuentran en países inestables o que nacionalizaron sus hidrocarburos. Por eso se han montado plataformas sobre las profundidades marinas. La de la BP estaba a unos 1.500 metros sobre el fondo del mar, y su perforación llegaba a más de 4.000 metros por debajo del fondo. A pesar del accidente, la BP piensa iniciar otra perforación en el Golfo de México, para explotar el yacimiento llamado Tiber, situado a una profundidad de más de 11.000 metros. A semejante profundidad, es muy difícil evitar los accidentes graves.
Como el consumo de petróleo aumenta, y se deben evitar las catástrofes ecológicas, es necesario reglamentar las operaciones petroleras en el mar. A las empresas petroleras no se les puede conceder la libertad con que las financieras estuvieron a un paso de fundir la economía mundial en 2008.