Por agua. El control conjunto que realiza el Brasil incluye operaciones por agua, tierra y cielo para un combate real del delito. | wilson ferreira
Por Wilson Ferreira
CIUDAD DEL ESTE
El Brasil anunció que desde el mes de junio reforzará el control de su frontera que se extiende por 16.800 kilómetros y abarca varios países, entre ellos Paraguay y la zona de la Triple Frontera. La operación se denomina "Policiamiento Especializado de Frontera" (Pedron).
Los refuerzos comenzarán a llegar a partir del 15 de junio. El trabajo estará a cargo de policías civiles y militares entrenados para actuar en el combate al crimen en la región fronteriza.
Los agentes utilizarán equipos de última generación como binoculares con cámaras, aviones anfibios, helicópteros tripulados y no tripulados y lanchas capaces de surcar aguas pocos profundas.
Cada Estado recibirá alrededor de 9 millones de reales del Gobierno Federal para poner en práctica del proyecto.
En los primeros dos años se prevén gastar 144 millones de reales y el costo total estimado por el Gobierno brasileño es de 55 millones de reales por año.
El objetivo es combatir delitos como el tráfico de drogas, contrabando armas y municiones, robo de cargas y vehículos, tráfico de personas, explotación sexual y delitos ambientales. La Policía civil y militar recibirá entrenamiento en el Instituto de Enseñanza de Seguridad Pública (IESP).
"El primer grupo de agentes comenzó el curso a finales de abril y estarán listos hasta para la fecha prevista del inicio del operativo", explicó Geraldo Araújo, secretario de Seguridad Pública del Estado de Pará, donde se iniciará el proyecto.
PERJUDICADO. Este refuerzo en los controles, anunciado por el Gobierno brasileño, traerá aparejado un control más férreo a los compristas y turistas que llegan a la Triple Frontera con intenciones de comprar en Ciudad del Este, y por lo que se espera una disminución de las ventas.
Actualmente, un fuerte contingente de agentes de diversos órganos de seguridad del Brasil tiene cercada la frontera ejerciendo un fuerte control sobre el tránsito de vehículos y personas que provienen del Paraguay y ahora anuncian la llegada de más refuerzos.
TIROS. En el marco de la Operación Centinela, la Policía Federal viene realizando incursiones en la ribera del río Paraná, donde operan más de 100 puertos clandestinos. En una publicación de Folha de São Paulo, habla incluso de intercambio de tiros con la Armada paraguaya, cuya base está ubicada al costado del Puente de la Amistad.
La delegación de la Policía Federal de Foz de Yguazú, Brasil, no tiene un reporte oficial al respecto, aunque si de la cantidad de incautaciones, principalmente de drogas.
En un mes fueron sacados de circulación más de 5.000 kilos de marihuana paraguaya, listas para ingresar al Brasil, rumbo a centros de distribución y consumo como Río de Janeiro y San Pablo.
Sin embargo no es la primera vez que se escuchan tiros en el río Paraná, donde principalmente de noche, la zona queda bajo control de traficantes.
Sobre el supuesto enfrentamiento entre marinos y la Policía Federal en la oficina de guardia de la Base Naval, con asiento en Ciudad del Este, un oficial se excusó señalando que no tenían conocimiento y que para acceder a cualquier otra información las consultas debían ser dirigidas al área de Comunicación de la Armada Nacional en Asunción.