Por Justiniano Riveros
CONCEPCIÓN
En la tarde de ayer llegaron los alimentos para los militares desplegados en la zona de Concepción, luego de que se escucharon quejas de integrantes de las fuerzas activas.
Los miembros de las Fuerzas Armadas desplegados en las diferentes comisarias del departamento de Concepción denunciaron que ya no tenían víveres y que fueron enviados a la zona sin recursos. Indicaron que hacían milagros para alimentarse.
Agregaron que desde el sábado ya no contaban con qué alimentarse, hasta ayer, cuando llegaron los víveres.
La denuncia había sido hecha por algunos oficiales que realizan controles en diferentes puestos policiales del departamento, solicitando anonimato, ya que, de ser identificados, pueden sufrir severas medidas por indisciplina.
Indicaron que fueron lanzados a los lugares sin víveres ni recursos económicos, ya que ni siquiera cobraron su salario antes de viajar al departamento.
También señalaron que la situación fue comunicada al general de Brigada Néstor Blas Quiñónez, comandante de la operación en el Norte, y que el mismo había declarado que no tiene recursos.
Un medio radial de Concepción, al tomar conocimiento de las necesidades por las que atravesaban los militares, difundió el caso y esto llegó a oídos del jefe operativo de los militares, el general Quiñónez, quien, ya entrada la tarde, dispuso que los alimentos sean enviados a los diferentes puntos donde fueron asignados los militares; pero, en concreto, ya no contaban con los víveres para seguir alimentándose las tropas.
Unos 800 hombres en los cinco departamentos están afectados por el estado de excepción.
En Concepción, San Pedro y Amambay se hallan 25 lugares que cubren los militares en compañía de los policías.
Otros grupos realizan controles móviles en las rutas de la zona, especialmente sobre la ruta Nº 5 "Bernardino Caballero".
SE CONFIRMA MALESTAR. Con esta denuncia realizada por algunos oficiales militares, se confirma plenamente el malestar existente en el seno de los verdeolivos, hecho ya publicado por este medio.
Desde un inicio se ha hablado de que los militares estaban disconformes con el trato supuestamente discriminatorio que el Gobierno les otorgaba.
Contrariamente a esta situación de los militares, se puede citar que a los policías comisionados a las zonas de búsqueda de los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), el Gobierno les asigna la suma de G. 1.000.000 para cada uno.
LOS PRÓFUGOS. Osvaldo Villalba, Manuel Cristaldo Mieres, Magna Meza, Severiano Martínez, Óscar Luis Benítez, Alejandro Ramos, Gabriel Zárate Cardozo y Nimio Cardozo Cáceres están entre los buscados.
MOVILIZACIÓN MASIVA
Tras el asesinato de un policía y tres peones dentro del predio de la Estancia Santa Adelia, ocurrido hace 13 días, es decir, el 21 de abril, cerca de las ocho de la mañana -aunque se rumorea que el hecho fue en la tarde del veinte-, y luego de recepcionarse la noticia de que las cuatro personas fueron ajusticiadas por miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo, el Gobierno ordenó que las tropas militares avancen hacia la zona del suceso.
Para el efecto se dispuso que todos los integrantes de las diferentes fuerzas militares conformen el equipo de búsqueda de los miembros del EPP.
El día de la ejecución perdieron la vida: Joaquín Agüero Benítez (26), del puesto policial del Núcleo 3, del asentamiento de Arroyito; Francisco Ramírez (35) y el brasileño Jair Ravello (35), capataz y peón de la Estancia Guaraní, respectivamente; y Osmar Valiente (49), brasileño, este último un peón de la Estancia Santa Adelia. Ellos fueron a verificar la supuesta presencia de abigeos en la estancia.