Por Diana González Delgado
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Desde el Gobierno de Fernando Lugo se implementaron cuatro operativos de combate al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Comenzó con la quema de un cuartel en Tacuatí y luego del secuestro del ganadero Fidel Zavala.
Hasta la fecha, los principales cabecillas están libres.
El Gobierno declaró el estado de excepción en cinco departamentos y anunció el quinto operativo conjunto. Tiene menos de 30 días para responder a las expectativas.
Hasta el momento, lo único relevante de estos operativos son los pintorescos nombres, empezando por Triángulo, luego Sombra, Yaguareté - León Pirú, y posteriormente Ñepytyvo. El actual se denomina Py'a Guapy.
El primer operativo Jerovia se inició tras la quema de un cuartel en Tacuatí y para el efecto incursionaron en la zona 600 militares y 400 policías. La acción solo duró dos meses y golpeó al narcotráfico evaluado en 18 millones de dólares. Se realizaron rastrillajes de toda la zona de Tacuatí como también en Concepción, pero oficialmente no se detuvo a ninguna persona que esté involucrada directa o indirectamente con el EPP.
Los detenidos por la Policía, ya sea en la zona de Tacuatí como Kurusu de Hierro, fueron liberados rápidamente porque no se contaban con pruebas suficientes en contra de los mismos.
Con el secuestro del ganadero Fidel Zavala empezó el operativo denominado Triángulo, que incluyó solamente a policías, inicialmente 120 a los que se sumaron luego otros 60 agentes.
Para reforzar este operativo surgió otro, Sombra, que tuvo la tarea conjunta de policías y militares. Tras el rescate de Zavala se dio lugar a un nuevo operativo, esta vez, Yaguareté.
Evidenció la pulseada militar y policial, ya que surgió el grupo León Pirú.
A modo de acompañamiento salió a la luz otro operativo denominado Ñepytyvo, con la incursión de 130 oficiales con tareas específicas de mejoramiento en la zona norte tales como reparación de escuelas, caminos, cedulación y otras a fin de mejorar la condición de vida de los habitantes de las comunidades más carenciadas.
El operativo que surgió con el estado de excepción es Py'a Guapy e involucra a 3.300 efectivos militares y policiales. Existe una fuerte presión por parte de diferentes sectores.
MÍNIMOS RESULTADOS. Entre algunos resultados arrojados tras el operativo Triángulo se mencionan la aprehensión de 20 personas que poseían órdenes de captura, la incautación de siete armas de fuego, mientras que 26 personas habían sido demoradas por carecer de documentos.
Dentro del marco de los operativos Triángulo y Sombra, Lugo había dispuesto la compra de armamento para reforzar los medios con que contaban las unidades especiales. La carga comprendía 450 fusiles, marca Galil, de tecnología israelí; además de 233 mil cartuchos de municiones para armas.
Cuando se instaló el operativo Yaguareté, se dio un gran despliegue en la zona norte, ya que a bordo de 21 camiones, 15 vehículos 4x4, más dos helicópteros y munidos con gran cantidad de armamento, habían llegado 450 efectivos para apoyar a las fuerzas policiales en la búsqueda de los secuestradores de Zavala.
Se sumaron además de tropas de monitoreo aéreo y terrestre, dos lanchas rápidas ante la eventual fuga por agua del grupo armado.
DETENIDOS POR CASO LINDSTRON. Unas nueve personas habían sido detenidas tras confirmarse el nexo de las mismas con el EPP. Para las fuerzas del orden, estas personas serían parte del "apoyo logístico" con el que operan en el Norte los secuestradores. Estas personas están involucradas en el caso del secuestro de Luis Lindstron, herencia del ex presidente Nicanor Duarte Frutos, y liberado durante este gobierno.