Cerca de 1.500 armas blancas de fabricación casera fueron decomisadas de la penitenciaría de Tacumbú en el periodo de un año de acuerdo con lo manifestado por el fiscal Blas Imas de la Unidad de Prevención de Delitos.
Las autoridades de la cárcel pusieron a disposición del representante del Ministerio Público la referida cantidad de objetos punzantes luego de un procedimiento de confiscación de objetos en el penal que se llevó a cabo durante la mañana de ayer.
CATEO. En la intervención se encontraron alrededor de 30 armas blancas de fabricación casera, además de 6 teléfonos celulares y 6 pipas para el consumo de estupefacientes, parte de las armas requisadas por los funcionarios de Tacumbú.
Además de Imas, integraron la comitiva de fiscalización, el viceministro de Justicia y Derechos Humanos, Carlos María Aquino, y el director de la Penitenciaría, Julio Acevedo.
El procedimiento se inició alrededor de las 04.30 de la mañana y finalizó cerca de las 08.00.
El personal que se encargó de requisar los elementos estuvo integrado por guardiacárceles ajenos al penal, provenientes de Pedro Juan Caballero y Concepción.
El fiscal Imas precisó que el control se desarrolló celda por celda y afectó a los aproximadamente 3.200 internos que actualmente pueblan la prisión.
CASERAS. Casi la totalidad de las armas son de fabricación casera. "Son armas que los internos fabrican con todo tipo de objetos que encuentran en el predio de la cárcel", aseveró Imas.
Según el mismo, es considerable la disminución de objetos incautados.
"Es mucho menor la cantidad decomisada que la de anteriores intervenciones, habitualmente solíamos encontrar 5 veces más la cantidad de armas que hallamos en esta oportunidad, así también la cantidad de teléfonos celulares", sostuvo Imas.
Asimismo, el fiscal indicó que la administración de Tacumbú realiza periódicamente como tarea administrativa, cada tres o cuatro días, un control de los objetos de los reos.
"Los encargados de la cárcel pusieron a nuestra disposición cerca de 1.500 armas de fabricación casera que fueron recolectadas en aproximadamente un año de trabajo durante los controles internos efectuados por los mismos funcionarios", refirió.
Todo lo decomisado fue derivado hasta la Unidad de Prevención de Delitos.
EXTORSIONES. Las armas blancas en su totalidad serán destruidas, mientras que los teléfonos celulares serán inspeccionados para corroborar si los mismos no fueron utilizados por los internos para realizar llamadas extorsivas.
"Nos pondremos en contacto con los fiscales que estén llevando casos de extorsión", manifestó.
Por otro lado, fuentes policiales dicen que existe una importante cantidad de bandas de robacoches que operan conjuntamente con los reos.