Carlos Fernando Cázares, gerente del Bar Bar, aseguró que es un chivo expiatorio en el caso que investiga el atentado que sufrió Salvador Cabañas en ese lugar, y afirmó que gracias a él, el goleador del América y la selección paraguaya está vivo.
Imágen del Bar Bar donde fue baleado Salvador Cabañas.
Cázares habló vía telefónica desde el Reclusorio Sur de México con el diario Record de dicho país.
Dijo que se considera un chivo expiatorio de la Procuraduría del Distrito Federal que lo acusó de cómplice de José Balderas Garza, alias JJ, en el atentado que sufrió Cabañas el pasado mes de enero.
"Gracias a mí, Cabañas está vivo", afirmó durante la entrevista, alegando que tenía una relación cordial con el jugador del América, porque su hijo de 6 años juega en la división formativa del club.
Añadió que nunca vio al JJ conversar con Salvador el día del atentado y que cuando le informaron de lo ocurrido su único objetivo fue salvarle la vida al paraguayo.
Cázares Ocaña está recluido en una celda de 3 por 3 metros, sin agua, con poca luz y con vigilancia especial las 24 horas, según agrega la nota.
El ex gerente del Bar Bar apuntó que sueña dejar la cárcel para volver a ver a su hijo, a quien tuvo que decir que trabaja en el exterior desde que se dictó su prisión.
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