Tanto el fiscal general del Estado como la fiscala antisecuestros Sandra Quiñónez faltaron a la verdad cuando señalaron que desconocían las grabaciones que realizó el equipo de inteligencia del Ministerio del Interior, esto en base a las afirmaciones que realizó ayer el viceministro de Seguridad, Carmelo Caballero, y las propia confesión, fuera de micrófono, de los fiscales.
La filtración de la grabación realizada a Diego Zavala y a los secuestradores del EPP cuando "negociaban" la liberación de Fidel Zavala significó una "verdad incómoda", tanto para los agentes del Ministerio del Interior como para los de la Fiscalía, que no podían admitir su existencia y conocimiento porque no forma parte de la carpeta fiscal.
El viceministro señaló que tuvo ayer una reunión con el fiscal general y la fiscala antisecuestros sobre el tema.
REUNIÓN. Según agregó Carmelo Caballero, hoy volverían a reunirse él con Sandra Quiñónez, Rubén Candia Amarilla y con el ministro del Interior, Rafael Filizzola, en la sede del Ministerio del Interior en horario a determinar.
Filizzola regresó ayer a la noche de Brasil y él determinaría el horario del encuentro para analizar la situación actual.
Ambos fiscales, Candia Amarilla y Quiñónez, no quisieron hablar del tema ayer ni dieron detalles de la reunión que tuvieron y tendrán hoy. Esto es llamativo para agentes que dicen que se les ocultó información, aunque solapadamente admiten que manejaron esos datos.
PROCESO FISCAL. "Un fiscal, lógica y únicamente, puede hacer declaraciones respecto a cuestiones que tiene asentadas en la carpeta fiscal y que deberá sostener posteriormente en juicio", explicó Caballero respecto a la actitud de los fiscales que se desentendieron de la existencia de la grabación entre Diego Zavala y el EPP.
El viceministro defendió el trabajo realizado por el Ministerio del Interior y dijo que en ningún momento se negó información a la Fiscalía y que eso sería un "despropósito absurdo". Aclaró que de estos trabajos no todo fue informado a los medios porque obviamente esto significaría dar información útil a los miembros del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).
"Nosotros no podemos y de hecho no hemos informado todo lo que teníamos, porque eso fortalecería al enemigo, así que si nosotros estuviéramos declarando a través de los medios, ustedes saben en este caso que el enemigo se fortalece a través de la información", explicó Caballero.
Señaló que es por ello que en todas partes del mundo existe una reserva respecto a los recursos con que cuentan los organismos de seguridad, (en este caso los equipos de escucha) y que eso no es absolutamente ningún engaño, simplemente es no "desnudar la fortaleza que uno tiene porque de esa manera lo que uno está haciendo es darle elementos al enemigo", dijo. Señaló que siguen las pruebas de polígrafo para determinar quién filtró la información a la prensa sobre la grabación y la existencia de equipos de escucha. "Es un grupo acotado de personas, en este momento se están haciendo las pruebas, y vamos a tener resultados, y esas informaciones van a ser manejadas de manera reservada", manifestó.